Greenpeace, Repsol y la Armada: ¿Quién miente? (vídeo)
Son las operaciones “Sandía”, “Chirimoya” y “Zanahoria”, pero no se trata de tres misiones del agente 007 en versión vegana, sino de algo mucho más serio. Son los nombres de los sondeos que Repsol ya ha iniciado en aguas de Canarias, a profundidades distintas, de hasta 3.000 metros.

El objetivo no es obtener zumos vegetales, lógicamente, sino otro tipo de jugo, más conocido como oro negro: petróleo. Encontrarlo sería “una gran suerte”, asegura la petrolera, pues se traduciría en una “mayor autonomía energética” para España o, traducido al lenguaje de Greenpeace, en un “desastre ambiental sin precedentes” en la zona.

Así que ya lo tenemos: los malos, sin paliativos, y los buenos, también muy buenos, enfrentados. Y es que si fuera una peli podría titularse “Greenpeace: Operación Repsol en Canarias”, y narrar las peripecias de estos intrépidos activistas en alta mar al intentar evitar las prospecciones.

Embestidas contra el bote de Greenpeace

Como tantas veces ocurre, también aquí la realidad ha superado la ficción. Las pacíficas actuaciones para detenerlas han cobrado una triste protagonismo tras la embestidas de la Armada contra los botes de los activistas. Un David que se enfrenta a un Goliat, pequeño pero sobrado de ingenio, razones, apoyos y valentía.

De nuevo, las versiones son diametralmente opuestas. Frente a la del ejército, que cataloga la presencia de los activistas de “piratería”, Greenpeace lo llama “activismo pacífico”. Ni siquiera van a molestarse en desmentirlo, “más de 40 años de activismo político nos avalan en el mundo, y más de 30 en España”.

Greenpeace, Repsol y la Armada: ¿Quién miente? (vídeo)
El tweet del Ministerio de Defensa fue de antología: “La @Armada_esp y el @EjercitoAire rescatan a una activista de @greenpeace herida al caer al agua cerca de #Canarias”. Según Greenpeace, los golpes de la lancha lanzaron a una activista al agua, donde las hélices le provocaron una fractura y graves cortes. ¿Quién miente? Por suerte, la protesta contra las prospecciones en la zona y la emboscada quedó grabada en un video. Dale al play y saca tus propias conclusiones…

Y para acabar, como buenos guionistas, de nuevo propiciamos un cara a cara entre protagonistas y antagonitas: mientras Repsol canta las excelencias del petróleo, Greenpeace apuesta por las renovables como solución a la dependencia energética europea. ¿Pero, cómo acaba nuestra historia? Está claro que el guirigay mediático que se ha montado no impedirá que las prospecciones prosigan, pero sí ha sido un altavoz para ese pequeño Goliat que tantas simpatías despierta. Por ahora, no hay justicia poética que valga. Tiempo al tiempo…