Greenpeace toma una central nuclear
Nueva y espectacular acción del grupo ecologista Greenpeace. Otra cosa no, pero no se puede negar que los chicos de Greenpeace consiguen algo que, en realidad, es esencial es este mundo mediático en que vivimos: que todos se enteren de lo que hacen y, sobre todo, de lo que reivindican. En este caso, el cierre de una central nuclear.

Y no son acciones fáciles de realizar. Primero, porque deben saltarse las grandes medidas de seguridad de la central. Allí no puede pasar cualquier persona como Pedro por su casa, eso está claro. Y, luego, por las condiciones que tienen que soportar mientras se lleva a cabo la protesta. Colgados al lado de una de las chimeneas de la central nuclear, a una temperatura de unos 38 ºC, se tiene que pasar un tremendo calor, cerca de una nube de vapor de agua como si estuvieran en una sauna. Sólo que no están precisamente relajados. Pero para los chicos de Greenpeace, la lucha por el medio ambiente lo merece.

Por supuesto, también se juegan detenciones. Por ejemplo, ya ha sido detenido el fotógrafo independiente Pedro Armestre. Estas acciones no tendrían ningún valor si no salen en los medios, si no existe una prueba gráfica de que se ha hecho. Por eso, siempre se despliegan pancartas con la petición correspondiente.

En total, han sido unos veinte activistas los que han entrado en la Central de Cofrentes, en Valencia, España. De ellos, seis escaladores, que han tomado una de las torres de refrigeración, de 125 metros de altura. Allí se han puesto a pintar un mensaje (quizá para que les resulte más difícil de borrar a los responsables de la central) donde se puede leer “Peligro nuclear”. Mientras, otro grupo de activistas ha desplegado otra pancarta: “Cofrentes: cierre ya”. En la web de Greenpeace se puede seguir en directo el desarrollo de la acción. La tecnología en ayuda de las protestas ecologistas.

Sus esfuerzos han dado sus frutos: ya están en las portadas de los periódicos más leídos de España, entre otros, El País y El Mundo. La sociedad se ha enterado de lo que reivindican y, al menos, cabe la posibilidad de que se produzca un debate sobre este asunto. ¿Nucleares sí, nucleares no?

Greenpeace señala que, en este caso concreto, la central nuclear de Cofrentes es una instalación peligrosa que cuenta con un interminable listado de fallos y problemas de seguridad sin resolver. Es probable que sea la central más insegura de España. Son fallos se han repetido sistemáticamente en los últimos años que han provocado la declaración de continuas prealertas de emergencia.
Greenpeace toma una central nuclear