Greenpeace trata de detener las perforaciones petrolíferas en el Ártico
Once activistas de Greenpeace, procedentes de varios países diferentes, han tratado de detener la salida de la plataforma petrolífera Leiv Eiriksson desde el puerto de Besiktas (Turquía). El destino de la plataforma era la Bahía de Baffin, en Groenlandia. El objetivo de esta acción es proteger el Ártico de los peligros de la perforación en aguas profundas en búsqueda de hidrocarburos. Dicho de otra forma, el objetivo final es que no vuelva a ocurrir un desastre como el sucedido en el golfo de México. La plataforma petrolífera Leiv Eiriksson es la única en todo el mundo que este año tiene previsto iniciar una perforación petrolífera en el Ártico.

De madrugada, el equipo internacional de voluntarios de Greenpeace, subidos en lanchas inflables, trataron de interceptar la plataforma cuando ésta se disponía a salir del puerto de Besiktas, cerca de Estambul, la ciudad más poblda de Turquía. Los activistas escalaron la plataforma y desplegaron un cartel donde se podía leer: “Detengan la destrucción del Ártico”.

Leiv Eriksson está operada por la empresa Cairn Energy. Para Greenpeace es el equipo más peligroso del mundo, pues es el único destinado a iniciar nuevas perforaciones en alta mar en el Ártico y supone un claro peligro para el frágil medio ambiente de la zona.

Las condiciones meteorológicas extremas del Ártico hacen que Cairn Energy disponga de un período de tiempo muy corto para llevar a cabo la perforación de los cuatro pozos exploratorios ubicados a alrededor de 1.500 metros de profundidad. Estas profundidades son similares a las del pozo Macondo de BP en el golfo de México. Las temperaturas extremadamente bajas, el mal tiempo y un lugar de difícil acceso plantean retos sin precedentes en el caso en que se diera un accidente en la plataforma en el Ártico e implica, incluso, que podría llegar a ser imposible contener y limpiar un posible vertido. Sería, pues, si se produjera un accidente, un desastre mucho mayor que el del golfo de México.

La Bahía de Baffin es uno de los espacios naturales más frágiles del mundo, hábitat de una fauna silvestre especialmente vulnerable, entre la que destacan la gran mayoría de la población mundial de narvales (en la imagen de abajo), así como ballenas azules, colonias de aves marinas y osos polares.
Greenpeace trata de detener las perforaciones petrolíferas en el Ártico