Greenpeace y otras organizaciones ecologistas se han plantado ante el Senado y le han exigido que apruebe un proyecto ya votado por los diputados que suspende transitoriamente la tala de bosques hasta que las provincias pongan en orden su patrimonio forestal.

Greenpeace y otras organizaciones ecologistas tratan de salvar los bosques argentinos

Y es que la situación en el país andino es escandalosa. Cada año se talan 300.000 hectáreas forestales y actualmente Argentina posee un 25% de los 120.000 millones de hectáreas de bosques que tenía el país antaño. Las provincias más afectadas por este hecho son las de Salta, Jujuy, Chaco, Misiones y Formosa.

Todo esto sucede porque hay empresas interesadas en realizar estas talas para sembrar soja y otros cultivos. Por suerte, el proyecto de Bonasso parece que solucionará el problema. Así al menos lo comentaba:

El proyecto propone el aprovechamiento sostenible de los bosques nativos, con un ordenamiento de los mismos, sin afectar negativamente la calidad de vida de la población, el paisaje y la conservación de la diversidad biológica, ni alterar el equilibrio de los ecosistemas.
Hay que impedir que se reduzcan las actuales superfícies de bosques nativos y tomar medidas para incrementarlas. Es muy importante evitar la fragmentación y degradación del bosque nativo.