¿Ha incrementado el cambio climático la potencia del tifón que ha asolado Filipinas?
Ha pasado por Filipinas, Haiyan, el tifón más potente del año. Justo cuando se celebra una nueva cumbre sobre el clima. Parece un aviso de la naturaleza. No se puede perder más tiempo. Menos cumbres y más acciones concretas, parece estar pidiendo el planeta. En Filipinas, han muerto más de 10.000 personas. Además, ha destrozado casi por completo ciudades como Tacloban, donde viven 220.000 personas.

Mientras, en Polonia, se sigue conversando. Pero hablando no se soluciona el problema. Yeb Sano, el jefe de la delegación de Filipinas, ha decidido protestar con una huelga de hambre hasta que haya un avance significativo. Sano lo tiene claro: la potencia récord del tifón Haiyan se debe al cambio climático.

Juan López de Uralde, ex de Greenpeace y director del partido verde Equo, también ha llamado la atención desde su cuenta de Twitter.

Si los líderes mundiales permiten que los que luchan contra el cambio climático sigan encerrados en la cárcel, ¿pueden tener alguna credibilidad a la hora de llevar acciones concretas que mitiguen los efectos del fenómeno global? La verdad es que todo parece una mentira.

¿Ha incrementado el cambio climático la potencia del tifón que ha asolado Filipinas?
Pero, dejando a un lado las cuestiones políticas y sociales, ¿se puede afirmar que la fuerza de este tifón es culpa del cambio climático? Es complicado dar una respuesta concluyente. Los científicos que estudian el clima creen que no se puede culpar al calentamiento global de producir este tipo de eventos. Al fin y al cabo, los tifones, los huracanes y otros fenómenos climatológicos siempre han existido. Sin embargo, sí que parece cada vez más claro que, aunque no los produce, el cambio climático probablemente los convierte en más mortíferos.

Aguas más cálidas, tormentas más potentes

Filipinas se encuentra sobre las cálidas aguas del Océano Pacífico, es decir, en una región donde se producen tormentas violentas debido a las temperaturas cálidas de sus aguas. Si el agua se calienta, las tormentas son más fuertes. Otro hecho incontestable es que el aumento del nivel del mar sucede mucho más rápido en el mar de Filipinas que en otros lugares del planeta, lo que empeora las inundaciones y las mareas causadas por una tempestad.

La ayuda internacional está llegando para mejorar las precarias condiciones de los supervivientes del tifón. Mientras, los delegados climáticos continúan discutiendo. Unos actúan y otros hablan. El aviso parece claro. ¿Harán caso esta vez?