Habitaciones de hotel colgadas de una montaña
Cuando pensamos en una habitación de hotel difícilmente imaginamos un módulo de paredes transparentes colgado de una montaña, a cientos de metros de altura, con impresionantes vistas a un precioso valle…

Así es Sky Lodge, un curioso hotel integrado en plena naturaleza, no apto si sufres de vértigo. Quizá sea merecededor del título al hotel más curioso del mundo, aunque para ser sinceros, hay otros dignos adversarios, como aquel hotel romano construido con desechos no orgánicos recogidos en playas europeas o AirBnB, aquel otro hotel germano que nos ofrece la posibilidad de dormir dentro de un gigantesco barril de cerveza.

Cerca del cielo

En esta ocasión, la ingravidez es la protagonista. No se trata de habitaciones instaladas en un árbol ni tampoco de aquella casita de papel de la pegadiza canción de la Orquesta Topolino, aunque sí están instaladas justo donde decía la famosa canción.

Habitaciones de hotel colgadas de una montaña
“Arriba, en las montañas, tengo un nido, que nadie ha sabido cómo es. Está el cielo tan cerca, que parece que la hayan construido dentro de él…”, dice la letra de la canción “Mi casita de papel”, en la que Sky Lodge parece haberse inspirado.

Alojándose en ella, no sólo “podrás saber cómo es el cielo…”, tal y como reza la canción, sino también todo lo demás, cada detalle de su privilegiado entorno a vista de pájaro. Además, lejos de provocar un impacto ambiental sobre el enclave en el que se ubica, el Valle Sagrado de Perú, son cápsulas transparentes que se integran en él de un modo pasmoso.

Increíble paisaje a vista de pájaro

Sus impulsores son a su vez sus creadores y explotadores de la idea. En concreto, la instalación de los módulos ha sido una iniciativa de Natura Vive, una empresa turística especializada en la escalada y las rutas de montaña.

Son ellos los que han creado los Módulos de Vivienda Vertical (MVV), unas cápsulas en las que encontraremos cuatro camas, un comedor y un aseo en un total de 7,5 metros de largo por 2,60 de alto y ancho.

El hotel cuenta con tres módulos, Luna, Silves y Miranda, y la capacidad total es de ocho personas por noche, a unos 282 euros por persona que incluye una ruta con pernoctación en las cápsulas.

Habitaciones de hotel colgadas de una montaña
Lo más espectacular son las mullidas camas ingrávidas, equipada con almohadones, sábanas y edredones de pluma, desde las que puede disfrutarse del paisaje descansando placenteramente. Por lo demás, es posible extender unas cortinas para evitar que algún que otro cóndor pueda atentar contra nuestra privacidad, y la iluminación es ecológica, gracias a una células fotovoltaicas y batería.

A 400 metros de altura

Aunque, en realidad, la emoción comienza antes de entrar por la puerta. Para llegar a Sky Lodge hay que alcanzar la Vía Ferrata, que exige subir escaleras de metal alrededor de 300 metros utilizando y luego descender 100 metros de rappel, si bien existe otra vía alternativa más fácil.

Habitaciones de hotel colgadas de una montaña
Una vez allí, a 400 metros de altura, sobre el imponente Valle Sagrado de los Incas, en Cusco, simplemente hay que introducirse en una de las cápsulas de paredes transparentes que están colgando de las faldas de la montaña.

Un refugio colgante que la empresa define como el “primer refugio colgante del mundo” pero que, más allá de asuntos del Guiness, es una invitación a soñar despierto mirando y admirando absolutamente todo, incluso por la noche, con su fantástico cielo estrellado.

Imagino lo que debe ser aquello en plena tormenta o, sin ponernos tan trágicos, si hay luna llena y el cielo resplandece lo suficiente para que el hermoso enclave muestre sus encantos nocturnos mientras los admiramos colgados sobre el vacío. Una propuesta perfecta para escaladores y amantes de la Naturaleza sin miedo a nada.