Hacerse millonario a costa de especular con el medio ambiente
Glencore es la empresa de compraventa y producción de materias primas y alimentos más grande del mundo. En 2008, se le otorgaba el Public Eye Award, un “premio” que señala a las empresas con un peor comportamiento ecológico y social. Esta poderosa empresa ha sido capaz de dictar políticas a un país como Rusia, cuando éste canceló sus exportaciones de grano debido a las malas cosechas y los devastadores incendios que se produjeron en el país. A Glencore le convenía un alza del precio de los cereales. Mientras, muchas personas morían de hambre.

Hay ejemplos de esta política empresarial en la que lo único que importa es el dinero alrededor de todo el mundo. Prodeco, la filial colombiana de Glencore, por ejemplo, fue multada con 700.000 dólares en 2009 por daños al medio ambiente. Y sólo hace unas semanas que ha sido acusada de evasión fiscal y contaminación por parte del Gobierno de Zambia. Este hecho hizo que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) cancelara nuevos créditos previstos para la empresa.

Pero el daño medioambiental no importa cuando un gigante así sale a Bolsa. Cuando a finales de mayo de 2011, Glencore comenzó a cotizar en la Bolsa de Londres, muchos de sus directivos se convirtieron en multimillonarios al instante. Glencore también cotiza en la Bolsa de Hong Kong.

Glencore tiene su sede en Suiza. En 2010, su facturación fue de 145.000 millones de dólares, un 36% más que en 2009 y el beneficio neto mejoró un 41%, situándose en 3.800 millones. Glencore cuenta con 54.800 empleados y tiene activos en treinta países. A algunas empresas parece que no les afecta la crisis económica.

En 1974, Marc Rich y sus socios pusieron en marcha una empresa que se dedicaba a funcionar como intermediaria en la compraventa de materias primas. En esta actividad, la especulación está a la orden del día. En 1993, los fundadores venden el grupo a los directivos. Rich siempre estuvo envuelto en polémica. En 1983, Estados Unidos le acusó de fraude fiscal y de mantener relaciones comerciales con Irán y tuvo que huir a Suiza. En 2001, Bill Clinton, en su último día de presidencia, le concedió el perdón. ¿A qué precio?

Glencore controla el 50% del mercado mundial de cobre, el 60% de zinc, el 38% de alúmina, el 28% de carbón para centrales térmicas y el 45% de plomo. Además, en alimentos básicos, controla casi el 10% de trigo del mundo, cerca del 25% del mercado mundial de cebada, girasol y colza. Posee cerca de 300.000 hectáreas de tierras de cultivo. Mucho poder para especular con recursos básicos.