Hay más linces disecados que vivos
Según una investigación llevada a cabo por un equipo de la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al CSIC, hay más linces ibéricos muertos y expuestos en algún lugar que vivos. El equipo ha localizado especímenes del felino más amenazado del mundo en museos de historia natural, tanto de Europa como de Estados Unidos, así como de las colecciones privadas de cazadores. Han encontrado 466 especímenes de lince ibérico disecados, de los que 157 perteneces a colecciones particulares.

En el censo elaborado en 2011 en Andalucía se contaron 312 linces ibéricos viviendo en libertad, los últimos del planeta, concentrados en Sierra Morena y Doñana.

Encontrar linces disecados puede ayudar a la ciencia a proteger a la especie. Pieles y huesos procedentes de otras épocas, cuando el lince ibérico se consideraba una alimaña y era perseguido y tiroteado, es viral para la supervivencia de la especie. En el Palacio de Doñana, se puede ver una fotografía en la que se ve al Alfonso XIII de Borbón, abuelo del rey Juan Carlos, posando con un ejemplar cazado.

Eran otro tiempos. En 1924, en una cacería murieron 83 venados, 42 jabatos, 15 gamos y tres linces ibéricos. Hoy, matar a un lince se paga con veinte meses de cárcel y 115.000 euros de multa.

Alimañas

En algunas épocas, incluso se pagaba por matar a lo que se consideraban alimañas. En la actualidad, el lince ibérico es un símbolo mundial de la conservación de la naturaleza.

En agosto de 2012, se terminó de formar el genoma del lince ibérico. Debido a la endogamia causada por la disminución de la población, se ha perdido mucha diversidad genética. El proyecto trata de detectar debilidades genéticas para mejorar los programas de conservación y salvar de la extinción al lince ibérico. Conocer cómo era el ADN del lince en el pasado, cuando no estaba amenazado por la extinción, puede dar una última esperanza a la especie. Los ejemplares disecados o convertidos en alfombras, tiroteados hace décadas, son imprescindibles para el proyecto.