Hembras de plástico para atrapar al escarabajo que acaba con los bosques norteamericanos
El escarabajo Agrilus planipennis ha acabado con la quinta parte de los bosques del oeste de Norteamérica. Los científicos hace años que tratan de encontrar una solución a este grave problema. Y quizá una nueva y original forma de control de la plaga surta efecto y acabe con el dañino escarabajo: engañarle con hembras artificiales como señuelo.

La idea parte de un grupo de investigadores españoles de la Universidad Autónoma de Madrid y tres universidades estadounidenses: un escarabajo de plástico que atraerá a los machos de la especie. En realidad, sería más exacto decir una escarabaja. Es una trampa, un señuelo que imita la textura y el color (verde iridiscente) del caparazón de las hembras del escarabajo. Algo así como los cebos que imitan las presas favoritas de los peces que se colocan en la caña de pescar.

La imitación está tan conseguida que los machos se abalanzan hacia la trampa sin pensárselo dos veces. De este modo, se pueden atrapar fácilmente con un sistema de trampa que usa una sustancia pegajosa. Es un método que no agrede ni a los árboles que se quieren salvar ni al medio ambiente circundante.

El escarabajo es conocido con el nombre común de barrenador verde esmeralda y está asolando desde hace veinte años los bosques de fresno americano, un árbol habitual en las zonas residenciales de Estados Unidos. Con la madera de esta especie se fabrican muchos bates de béisbol.

Hembras de plástico para atrapar al escarabajo que acaba con los bosques norteamericanos
Los científicos han fabricado un molde que imita la parte superior del cuerpo de las hembras del insecto para poder hacer miles de trampas. Sobre el caparazón artificial, se colocan capas alternas de polivinilos y acrílicos sobre un sustrato de tereftalato de polietileno para refractar la luz de modo que emite un color parecido al verde iridiscente característico de las hembras.

Un 40% más efectivas que usando hembras muertas

Estos señuelos se colocan en trampas pegajosas. Los escarabajos macho ven las hembras de mentira y van hacia ellas, quedando atrapados en la sustancia pegajosa. Se habían usado hembras muertas para tratar de atrapar al escarabajo, pero éstos no se dejaban engañar tan fácilmente. Con los señuelos artificiales, la eficiencia es un 40% mayor.

Además, con el molde fabricado por los científicos, se han logrado producir más de un centenar de réplicas. La ventaja del nuevo sistema es que se pueden fabricar escarabajos hembra de serie y en buen estado de conservación.

Ya se ha probado la efectividad de las trampas en bosques de Hungría y las pruebas han resultado todo un éxito. Esperemos que los escarabajos norteamericanos también caigan en la trampa. Si funciona, se puede adaptar la técnica a otras plagas.