Hormigas agresivas en el sur de Estados Unidos
Algo está pasando en el sur de Estados Unidos. En estados como Florida, Texas, Misisipi, Luisiana o Nueva Orleans millones de hormigas agresivas atacan todo lo que se les pone por delante, como si se tratara del clásico del cine Cuando llega la marabunta. Llegan a provocar abolladuras en láminas metálicas debido a la presión que ejercen sus nidos.

Algunas personas que se detienen a ver el fenómeno por unos minutos, acaban con sus pies cubiertos de hormigas que, si encuentran una pequeña carne que no esté cubierta por ropa, sin duda tratarán de morderla. Porque esta especie es agresiva. Los insecticidas no están haciendo el efecto deseado, las puede mantener un día a raya, pero pasado ese tiempo, vuelven a la carga, quizá hormigas que acaban de nacer.

Esta especie de hormigas no es muy grande, tiene el tamaño de una pulga. Los habitantes de los estados mencionados las llaman “hormigas locas”, ya que, a diferencia de lo que están acostumbrados a ver, cada una avanza por donde quiere y a gran velocidad, en vez de ordenadamente. Como cuando cuando se deshace una de esas líneas de hormigas que se ven por el campo y parece que todas se sienten perdidas y desorientadas. ¿Será una especie anárquica, que ya no acepta la jerarquización de la población? Aquí viene a la mente otra película, Antz. Además del extraño comportamiento, estas hormigas están cubiertas con una pelusa que cubre sus abdómenes y se percibe a simple vista.

En Texas han empezado a invadir algunos hogares y complejos industriales, tanto en zonas urbanas como rurales. Son tan agresivas que se atreven a atacar colmenas de abejas. Se trasladan en contenedores de carga, en el forraje, en maceteros, en motocicletas y camionetas, y así se están extendiendo rápidamente.

Controlar a estas hormigas locas está costando ya miles de dólares. Si continúan expandiéndose. podrían llegar a inutilizar algunas enormes plantas industriales. Según Roger Gold, un profesor de entomología, si un ejemplar muere libera una señal química para que toda la colonia ataque lo que perciba como una amenaza y, en poco tiempo, la zona se llena de hormigas. Parece como si hubieran estado años preparándose para una guerra.

Una especie que proviene del Caribe

Otra diferencia es que no hacen hormigueros, sino que prefieren anidar en lugares protegidos y húmedos. Por otra parte, se comen todo, sea planta o animal. Según algunos expertos, podrían proceder de Centroamérica o Sudamérica, pues hay pruebas documentadas de que se vieron en el Caribe a finales del siglo XIX.

Y el problema es que siguen conquistando el sur de Estados Unidos. Los primeros ejemplares se vieron en 2000. Vivían en cinco de los condados de Florida. Actualmente, se sabe que habitan veinte. Mientras, en Texas, tras casi una dećada, se pueden ver en dieciocho condados en el estado. Y siguen extendiéndose por otros estados: Misisipi, Luisiana… cuál será el siguiente.

Texas ha aprobado, de manera temporal, el uso de dos sustancias químicas para intentar exterminar la plaga. Otros estados examinan diferentes alternativas para contener la propagación de las hormigas locas. Pero, de momento, nadie puede asegurar que sean métodos totalmente efectivos. Habrá que esperar.

Tal vez el traslado de los bloques de heno de un lugar a otro para la alimentación del ganado en zonas que se quedaron sin pasto por la sequía en Texas han facilitado la propagación de la plaga.

El caso es que las hormigas locas aniquilaron a las conocidas como hormigas de fuego (llamadas así porque son rojas). Pero ahora no se sabe si es peor el remedio que la enfermedad. Muchas personas señalan ahora que prefieren una plaga de hormigas rojas, ya que saben cómo tratarlas. Si no controla pronto y de manera eficiente la plaga, puede ser un verdadero problema para la agricultura, para el medio ambiente, para algunas industrias e incluso para la gente.