Huertos verticales como solución a la falta de espacio en Singapur
Singapur está formada por un conjunto de sesenta y tres islas. En total, tiene una superficie de poco más de 700 kilómetros cuadrados. Es un pequeño país soberano superpoblado y que no tiene más espacio útil. Se convierte así en una metáfora de lo que sucederá en muchas regiones del mundo en el futuro: ciudades superpobladas sin sitio para construir más edificios y sin espacio para cultivar alimentos que cubran las necesidades de la población.

Singapur sólo se puede expandir en una dirección: hacia el cielo, hacia arriba. Esta suerte de ciudad-estado en la que viven unos cinco millones de habitantes está plagada de rascacielos. El 93% de los alimentos consumidos en Singapur son importados. ¿Cómo alimentar a la población si no hay espacio? Cultivando verduras en huertos verticales.

Es la ambiciosa idea de un empresario de Singapur, que quiere, no sólo cultivar verduras en el centro del distrito financiero, sino, además, que la producción sea cinco veces superior a lo logrado en una granja media. El sistema que desarrolla Jack Ng es capaz de producir una tonelada de verduras frescas todos los días, ofreciendo a los ciudadanos una fuente de alimentos sostenibles y locales.

La tecnología ha sido bautizada como A-Go-Gro y se compone de paneles de una altura de diez metros donde las plantas pueden crecer. Las bandejas de verduras se apilan en latas de aluminio en forma de uve invertida. Estas bandejas giran para que todas las plantas reciban luz, buena ventilación y riego.

Ahorro en combustible

Huertos verticales como solución a la falta de espacio en Singapur
Además, el sistema recicla el agua del edificio para usarla para el riego, así como los residuos orgánicos, que se usan como abono. Los molinos de agua casi no tienen gasto energético, pues usan un sistema que se basa en la fuerza de la gravedad. La energía necesaria para alimentar una de estas bandejas de verduras es la misma que necesita una bombilla de 60 vatios.

El sistema cabe en un espacio de 60 metros cuadrados. El objetivo de Ng es poner en funcionamiento más de dos mil torres de verduras en los próximos años. De momento, vende sus productos en algunas tiendas con el nombre de SkyGreens. El primer beneficio es lo que se ahorra en combustible, ya que no hay que importar productos de lugares lejanos. Y, además, son verduras frescas, recién recogidas.