Ideas eco-amigables para combatir el frío en casa
El frío invernal es un huésped indeseado que hay que echar a patadas de casa para perderlo de vista, pero siempre vuelve, el muy pesado. Eso sí, si deseamos mantenerlo alejado por un tiempo sin tirar de calefacción en exceso deberemos recurrir a una serie de remedios de los de toda la vida, tan eco-amigables como económicos.

En efecto, si lo que pretendes es dejar de tiritar sin que luego la factura de la luz te deje tiritando, hay que echar mano de la sabiduría popular y del sentido común para lograrlo. ¿Pero, cómo hacerlo? Tal y como vamos a ver en este post, hay muchos modos de combatir el frío en el hogar de un modo sencillo y eficaz, casi inmediato.

Para no abusar de la calefacción, no sólo podemos abrazarnos a nuestro gato (son auténticas bolsas de agua caliente), que tampoco es mala idea, sino empezar por algo tan básico como hacer un uso moderado de la misma. Aunque no lo parezca, la reducción de la temperatura tan sólo un grado puede rebajar entre un 5 y un 10 por ciento la factura de la luz, además de reducir la huella de carbono en 300 kg de CO2 por casa y año.

Ahorrar y cuidar el entorno

También son eficaces otras medidas sencillas al respecto, como no superar los 20°C y reducir varios grados por la noche, incluso apagarla, dependiendo del frío que haga. Al respecto, deberemos abrigarnos especialmente las extremidades (las manos, los pies y, si es necesario, también la cabeza para dormir), intentando en todo momento abrigarnos, es decir, vestirnos en función de nuestra sensación térmica, sin recurrir a la calefacción por sistema.

Lógicamente, el ahorro será importante si cuidamos la infraestructura del ámbito doméstico, que también determinará el frío que haga, por lo que deberíamos aislarla de la mejor manera posible con burletes en puertas, ventanas, o con la colocación de doble cristal. Tener una casa cuidada en este aspecto nos puede ahorrar hasta la mitad en calefacción, con el consiguiente gesto ambiental que ello supone.

Ideas eco-amigables para combatir el frío en casa
El movimiento es un truco rápido para darle esquinazo al frío. No se trata de recorrer el pasillo a toda velocidad ni de bajarte al jardín a hacer taichí, no necesariamente, al menos. Puedes hacer tablas de ejercicios que se adapten a tus necesides o gustos, hacer el amor, la guerra, ordenar tu habitación, aprovechar para la limpieza doméstica, etc. En fin, todo vale para entrar en calor en tan sólo unos minutos y hacerlo sin despilfarrar energía.

La bolsa de agua caliente es otra solución infalible, sobre todo porque supone un gasto mucho menor de electricidad o gas y te proporciona largas horas de un calorcito muy agradable que puedes aprovechar en la cama o sentado. Igualmente, puedes calentarte las manos sujetando una taza caliente en la que previamente hayamos vertido una infusión, una sopa o un consomé. La ingesta de esos líquidos calientes también es una gran idea pues, como es sabido, comer nos ayuda a aumentar la temperatura del cuerpo.