Ideas para reciclar cinturones
No ocupan mucho espacio, es cierto, pero con el paso de los años los cinturones y correas que ya no usamos suelen acumularse hasta tal punto que empiezan a llenar cajones. Ni siquiera enrollándolos podemos hacer más hueco y hasta cuesta cerrar el cajón… ¿Qué hacer? Es el momento de abrirlo y dejarlos volar o, lo que es lo mismo, darles una nueva vida gracias al reciclaje creativo.

Algunos están ya muy usados, otros han pasado de moda, dejan de gustarnos o ya no pueden ofrecernos un agujero más para ajustarse a nuestra mayor talla (ya se sabe, con la edad…), y todos ellos tienen grandes posibilidades para convertirse en un objeto práctico y, si nos lo proponemos, también la mar de decorativo.

Mil y una ideas

Podemos conseguir resultados espectaculares con una simple correa, pero si tenemos varias sacaremos mucho partido de ellas a la hora de convertirlas en objetos tan útiles como ornamentales, ya sean esterillas, originales collages. En los dos últimos casos, bastará con alinearlas o entrecruzarlas y luego fijarlas de algún modo, ya sea con pegamento, grapas o similares, con resultados muy distintos en función de las correas que elijamos.

Desde arreglar una silla que tiene el asiento roto (la imagen que abre el post es muy ilustrativa de lo que puede conseguirse con una buena combinación de colores, y los milagros que hace la pintura para transformarla) o deteriorado hasta jugar con la imaginación y, por ejemplo, hacer algo tan creativo como forrar una superficie o envolverla de un modo inesperado.

Ideas para reciclar cinturones
En lo que respecta a la silla de enea, se consigue un resultado que va más allá de lo simplemente ornamental. Y es que las correas tienen la ventaja de ser muy resistentes e incluso seguras, sobre todo las de piel o similares, tanto gracias al mismo cinturón como a la hebilla. Por lo tanto, bastará con abrochar bien los cinturones y entrecruzarlos para formar una superficie tupida en sustitución de la misma enea.

Forrar superficies

Superponer o vestir una superficie con el cinturón es una manera fácil y resultona de lograr que un objeto anodino o con defectos luzca distinto y recupere su atractivo. Ejemplos hay tantos como posibilidades veamos aquí o allí. Entre otros, el divertido trabajo que se ha hecho con el florero (puede verse en la primera imagen) o, sin ir más lejos, relojes de pared adornados con cinturones, bordeándolos con ellos (cortaremos la longitud de la correa a la medida), con resultados geniales si se usan cinturones de cuero.

Sujeción decorativa

Puestos a inventar, podemos aprovechar una segunda correa para sujetarlo de la pared, a modo de bolso de bandolera o dejando que caiga en vertical, todavía más sencillo, y lo mismo cabe hacer con cualquier otro objeto. Además, si necesitamos varios cinturones será fácil unirnos unos a otros aprovechando las hebillas y los agujeros.

Ideas para reciclar cinturones
Más ideas de sujeción: sujetar un estor, una cortina, llevar unos cuantos libros bien sujetos, primero atando la correa a la medida y luego aprovechando lo que sobra para trasladarlos fácilmente. O, por qué no, será fácil sujetar una pila de revistas, colocando uno en cada extremo y un cojín en la parte superior… ¡ y tendremos un original taburete!.

Los objetos que tienden a desordenarse, como un montón de leñas o unas mantas dobladas a modo de camita para mascotas, quedarán mucho más decorativas y funcionales si las sujetamos con uno o dos cinturones. De hecho, ésta es su especialidad y razón de ser, y precisamente por ello las posibilidades de sacar partido de ello son infinitas. Atreverse a imaginar, a pensar sin miedo es el primer paso para que surjan las mejores ideas.