Ideas para reciclar lápices de colores
Tus viejos lápices de colores son ideales para hacer diabluras ecológicas que te permitan darles una segunda vida como objetos decorativos, bisutería o manualidades artísticas. Eso sí, vaya por delante que la mejor manera de darles un nuevo uso es prestándolos a alguien que vaya a utilizarlos para así evitar que tenga que comprarlos o, lo que es lo mismo, la tala de árboles.

A la hora de reciclarlos, tenemos un sinfín de posibilidades. Dependiendo de cuántos tengamos, de lo nuevos o gastados que estén, así como de nuestra habilidad bricolajera y/o artística, el resultado puede ser de lo más variopinto. Como suele ocurrir con el reciclaje creativo, la imaginación puede ayudarnos a dar con la idea perfecta, aunque siempre existe la posibilidad de inspirarnos en ideas que tuvieron otros, como las que te sugerimos en este post, para realizarlas tal cual o para llevar a cabo las nuestras a partir de ellas.

Marcos y lapiceros

Si tienes un marco de fotos plano, mejor si es rectangular o cuadrado, puedes darle un nuevo aire forrándolo con lápices de colores. Para llevarlo a cabo simplemente necesitas pegamento, un sacapuntas, los lápices y un serrucho para cortarlos en trozos pequeños, que posteriormente afilaremos si fuera necesario o dejaremos con la punta roma.

Ideas para reciclar lápices de colores
Estos trocitos de lápices afilados servirán para cubrir la superficie del marco, que pegaremos una vez hayamos encajado, y del mismo modo podemos jugar con diferentes medidas y aplicar este método para forrar otros objetos, como una cajita, un lapicero, un pequeño espejo o cualquier otra superficie que deseemos ver bien colorida.

Aunque pueden valernos tanto los lápices redondos de madera como los de cera, tipo plastidecor, los que tienen varios lados nos permitirán obtener el mejor resultado. Así, el resultado será un divertido mosaico de lápices de colores, muy adecuado para enmarcar fotos de niños o, por ejemplo, instantáneas desenfadadas.

Bisutería, arte y relojes

El encanto de los lápices de colores los hace perfectos para dar un toque infantil o nostálgico y a la vez divertido a cualquier objeto, desde un lapicero o marco de fotos o de un cuadro hasta un sorprendentereloj, pongamos por caso. Pero no sólo eso, porque pueden ayudarnos a hacer un collage, tanto enteros o troceándolos como sacándoles punta y aprovechando los restos, que podemos utilizar junto con otro tipo de materiales, como recortes de revistas, los palos de los polos, pajitas, botones de ropa, retales…

Ideas para reciclar lápices de colores
La bisutería es otro campo interesante. Parece una locura, pero sólo con ver los resultados es fácil entender por qué los lápices de colores son un pequeño tesoro que podemos aprovechar para tranformarlos en pendientes, pulseras o collares la mar de originales.

En estos casos, la clave está en crear piezas bien uniformes o justo todo lo contrario, conseguir que la diferencia tenga su encanto haciendo que unas puntas estén más afiladas que otras, combinando los colores vivos o quizá los pasteles, también jugando con distintas dimensiones. En esa irregularidad estará la gracia, pero como ocurre normalmente en otras creaciones, aunque parezca espontáneo, nada es casual. Hay que trabajarlo, y en ello también tiene mucho que ver el buen gusto.

Ideas para reciclar lápices de colores
Por último, una bonita manera de llevar a cabo un reciclaje tan sencillo como vistoso es simplemente sacándolos del cajón o de ese plumier para usarlos a modo de decoración. Lucirán perfectos dentro de un lapicero (¿Qué tal hacerlo con una lata conserva o con un envase de vidrio?), sin más añadidos. Los utilices o no, serán un elemento decorativo bonito, que te traerá bonitos recuerdos de infancia. Y, quién sabe, en el momento menos pensado quizás alargues la mano y tomes uno para dibujar.