Ideas para reciclar pajitas de colores
El reciclaje de las pajitas de plástico tiene su encanto. Es más, incluso parecen hechas para tal fin. Sus variados colores, su divertida forma, la gran facilidad de reunir varias, un sinfín de ellas, hacen de este objeto de un sólo uso un material muy atractivo para el reciclaje creativo.

Además, reutilizar las pajitas de plástico es un gesto eco-amigable que minimiza el impacto ambiental que conllevan los objetos de usar y tirar. Gracias a esa segunda vida evitamos un desecho, al tiempo que creamos algo útil, que también evita comprar otro objeto, con lo que resulta doblemente beneficioso para el medio ambiente, y tambien para nuestro bolsillo.

Aunque parezca complicado hacer un proyecto creativo utilizando pajitas, lo cierto es que podemos realizar manualidades tremendamente sencillas y obtener resultados espectaculares, como ocurre con cualquier pieza o piezas que permiten hacer construcciones, tipo pinzas de la ropa, tapones de plástico o de corcho, palillos, los palitos de los polos o las chapas.

Ideas para reciclar pajitas de colores

Manualidades sencillas

Tanto si las pajitas son usadas como si tenemos en casa un montón de ellas nuevas, sin utilizar durante años, en todos los casos tenemos un material excelente que será fácil de transformar en algo útil y decorativo. Una sencillísima manera de darles una segunda vida consiste en usarlas para forrar distintas superficies, como envases o frascos de plástico, de cristal, cajas o cualquier otro objeto que deseemos cubrir con un tapiz de lo más original.

Si fuese necesario cortaremos las pajitas a la altura necesaria para ajustarlas a los bordes y, por lo demás, simplemente las iremos pegando una junto a la otra, sin dejar espacios, eligiendo un mismo color o haciendo las combinaciones que deseemos. Este método nos permitirá hacer un sinfín de cosas, desde renovar un lapicero hasta forrar una cajita de cartón y cualquier otra superficie como un marco de fotos o, por ejemplo, convertir un envase de vidrio en un bonito florero, como puede verse en la imagen que abre el post.

Si no temos maña o andamos cortitos de tiempo, podemos introducirlas en un lapicero o envase de cristal, tipo vaso, para colocarlas a modo de decoración, añadiendo en la parte superior una flor que podemos hacer fácilmente con una cartulina, folio o recortando una bandeja de poliuretano, que suelen utilizarse como envases alimentarios. O, por qué no, escribamos palabras positivas, bonitas, que nos gusten en tiras de papel blancas o de colores y coloquémoslas como si fuesen banderines para inspirarnos y transmitirnos buenas sensaciones.

Ideas para reciclar pajitas de colores
Si disponemos de unos colgantes para hacer pendientes, -ya sea reciclando otros viejos o comprándolos para fabricar nuestra propia bisutería-, será todo un reto hacer pendientes añadiendo pajitas de plástico cortadas a trocitos, que pegaremos para darles una u otra forma. O, por qué no, usémoslos como cuentas de un collar, demos vida al árbol de Navidad con colgantes hechos con pajitas o hagamos un pequeño y original árbol con ellas.

Proyectos sorprendentes

El reciclaje imaginativo más sorprendente y admirable también tiene un buen campo de actuación con las discretas pajitas de colores. Son impactantes los proyectos complejos con los que se atreven manitas o artistas, sin más adjetivos, capaces de convertir un puñado de pajitas en una preciosa lámpara multicolor o en un collar y pulsera a juego de diseño, realmente preciosas.

Ideas para reciclar pajitas de colores
También hay que tener una gran habilidad para convertir unas simples pajitas en figuras geométricas (podemos usarlas como figuras decorativas que colgaremos de un hilo) o, mucho más sencillo, podemos hacer estrellas entrecruzando dos triángulos. Hay proyectos ambiciosos y tremendamente divertidos que las convierten en un vestido y hasta en multicolores cortinas.