Ideas para seducir a un ecologista
Dice la sabiduría popular que el amor no entiende de edades, sexo, raza ni de tantas otras cosas… Sin embargo, sí tiene que ver, y mucho, con la seducción, la complicidad y las mariposas en el estómago.

¿Pero, cómo conquistar o, mejor, seducir a esa persona especial que tiene una sensibilidad eco-amigable? Lo interesante es que también nosotros la compartamos o, por qué no, fácilmente podría ocurrir que acercándonos al universo ecológico también éste nos sedujera a nosotros.

Sea como fuere, es importante centrarnos en nuestro objetivo, ese comportamiento amigo de lo verde que resulte atractivo a sus ojos. Es lo que tiene el amor, queremos complacer a la persona que nos gusta o de la estamos enamorados…

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No se trata, por lo tanto, de mostrarnos de forma diferente a como somos, sino de hacerle sentir bien. Y es que tener pequeños detalles que gusten a la otra persona es una manera hermosa y, por otro lado, también muy común de generar confianza y cercanía.

En este post vamos a darte algunas ideas que pueden ayudarte en tu objetivo, ya sea para preparar una cita, compartir momentos juntos o simplemente hacerle un guiño cuando menos lo espera…

¿Le regalo flores?

Interesante cuestión. En principio, no es buena idea, pero sí podría ser interesante buscar alguna alternativa que no nos obligara a renunciar a este clásico regalo.

¿Pero cómo? Regalemos una planta cultivada por nosotros, esperemos pacientemente a que tenga su bonita flor o incluso varias para que parezca un ramito y regalémosla en su macetita o cortándolas, como si de un ramo se tratase.

Poniéndonos en plan creativo, hagamos una fotografía a una flor y acompañémosla de una ocurrente frase o enviemos una postal electrónica que las contenga.

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O, por qué no, aprovechemos un paseo por el campo y señalemos alguna flor explicando que nos inspira regalarla, pero que no lo hacemos para no cortarla.

¿Qué tal un regalo inmaterial?

Los regalos inmateriales son una apuesta segura. Es una manera de contaminar menos, si bien hay muchas actividades que también tienen una huella de carbono importante.

Elijamos con cuidado, por lo tanto. Sería una buena opción leer en voz alta, uno al otro, una obra clásica, poemas, novelas, o cualquier lectura que os apasione.

Buscar tiempo para estar con esa persona, saber escuchar, ser empático y, en fun, demostrar que esa persona es importante para nosotros es un maravilloso regalo de vida.

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Y, cómo no, reciclemos, reutilicemos, busquemos objetos durables y, en suma, sostenibles. Regalemos un libro querido, envuelto en un retal que tengamos por casa. Cuidemos el detalle, es importante hacerlo para que prime el buen gusto.

Optar por productos procedentes del comercio justo es una manera de encontrar artículos interesantes y, en todo caso, no caigamos en el consumismo. Regalar el apadrinamiento de un árbol, hacerle socio de una asociación conservacionista o incluso elegir un regalo que realmente resulte práctico a su destinatario también un eco gesto.

Veladas íntimas

Crear una atmósfera íntima es tan fácil como jugar con la iluminación y escoger una buena música. No se necesita mucho más, y es una suerte cuando el objetivo es buscar el minimalismo.

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A la hora de aromatizar el aire interior, simplemente utiliza aceites esenciales naturales, mejor que mejor si además son bio. Y, por supuesto, los alimentos mejor si son orgánicos, locales y sostenibles.

Además, huye de los alimentos procesados, prepara las raciones justas y prescinde de los accesorios desechables (cubierto, vasos, platos, envases, etc.), importante en el caso de organizar un picnic.

¿Hacemos una escapada?

Más que tomar un avión o subirte al coche y tirar millas, lo suyo es hacer un viaje bajo en carbono. Son muchas las opciones, desde practicar la staycation, -stay (quedarse) y vacation (vacaciones)- da la oportunidad de conocer tu propia ciudad, de planear salidas en plan relax: museos, paseos a pie o en bici por el centro histórico, por las zonas verdes, por playas o por el campo.

Es otra manera de disfrutar de la vida, de viajar sin tener que poner kilómetros de por medio. Descubriremos que sin coche o avión, sin hacer las maletas y, en suma, sin hacer viajes se pueden hacer muchas cosas interesantes.

¡Hay tanto por descubrir a nuestro alrededor! Por mucho que conozcamos nuestra ciudad, estar en la mejor compañía nos hará verla con ojos nuevos…

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Si nos apetece hacer un viaje podemos adaptarlo eligiendo medios de transporte sostenibles, como el tren, o buscando un destino más cercano al que llegar en coche.

Luego, por ejemplo, por la zona podemos desplazarnos en bici o en transporte público. Se trata, en suma, de demostrar sensibilidad, de optar por soluciones razonables que tengan en cuenta la huella de carbono.

Básicamente, siempre que haya una alternativa más verde factible, optemos por ella. Será práctico y además descubriremos nuevas maneras de vivir el ocio, más eco-amigables e igualmente divertidas, sobre todo cuando compartimos los momentos con una persona que sabe valorar este tipo de gestos.

El aseo personal y la cosmética

Por último, puesto que la seducción y la cercanía van de la mano, es importante utilizar productos de aseo personal y de belleza no tóxicos. O, lo que es lo mismo, libres de ingredientes químicos.

Si nos ponemos desodorante, nos maquillamos o nos perfumamos, pongamos por caso, sus sentidos agradecerán no percibir la sensación que destilan los productos químicos. Mucho mejor si utilizamos productos bio, ya sea adquiriéndolos o haciéndolos en casa.