Iglesias en Inglaterra que instalan paneles solares
Lo espiritual no está reñido con lo material. Las iglesias y otros edificios construidos que sirven para la práctica de la religión también necesitan electricidad. El Señor proveerá, dicen. Pero lo cierto es que la que alimenta de energía a las iglesias es la red eléctrica o, en todo caso, los esforzados religiosos que obtienen leña u otro tipo de biomasa.

Algunos de los responsables de la gestión de las iglesias han decidido ser responsables también con el medio ambiente. A la adoración a su dios se suma ahora (y emulando a los antiguos egipcios y otras culturas) la adoración por el Sol. Al menos, éste les proporciona energía. Más de cien iglesias y vicarías del Reino Unido han decidido apostar por la energía solar en los últimos meses.

La avalancha de peticiones también tiene mucho que ver con la decisión del Tribunal Superior de Justicia de prorrogar las ayudas a estas instalaciones. La Iglesia de Inglaterra no quiere desaprovechar la ocasión y está instalando, masivamente en el oeste del país, paneles solares en los tejados de sus edificios. El coste total de esta inversión en energía solar ha sido de más de 1,5 millones de libras esterlinas.

Hay trescientas iglesias, vicarías y escuelas de la Iglesia de Inglaterra que utilizan la energía procedente de instalaciones construidas por la empresa Ecotricity, una compañía que desarrolla las renovables. Pero los planes son ambiciosos: extender el sistema de energía solar en todo el país, a los 16.000 edificios de la Iglesia de Inglaterra.

Iglesias en Inglaterra que instalan paneles solares
Este plan pretende ahorrar hasta 60.000 libras por año. Hasta el año pasado, sólo 47 edificios en las diócesis de Gloucester, Exeter y Bath y Wells había instalado paneles solares. Sin embargo, tras la apelación presentada por la industria solar a la Corte Suprema, el Gobierno se vio obligado a mantener las ayudas en el régimen tarifario.

El canónigo Adrian Slade, director de Responsabilidad Social de la Iglesia (curioso, un cargo como si fuera una empresa), ha señalado que la Iglesia está valorando que otras diócesis sigan el ejemplo de las situadas en el suroeste del país.

La Iglesia se ha comprometido a reducir sus emisiones de carbono en un 80% en 2050. Con el ahorro de costes que se conseguirá, se podrá invertir más dinero en las misiones o en el ministerio. Amén.