Ikea se une al comercio justo de algodón
La empresa sueca Ikea es miembro fundador de Better Cotton Initiative (BCI), una asociación que tiene como objetivo mejorar el impacto medioambiental y social que tiene el cultivo de algodón en todo el mundo para hacerlo más sostenible. Los principales participantes de la BCI son empresas internacionales, organizaciones no gubernamentales y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La BCI trabaja, desde 2005, con organizaciones de toda la cadena de suministro de algodón y las partes interesadas para facilitar una solución para el sector del algodón convencional. La filosofía se basa en desarrollar un mercado para un producto nuevo, un mejor algodón, de mejor calidad, consiguiendo que una materia prima como es el algodón beneficie en el largo plazo al medio ambiente, a los agricultores y, en general, a todas las personas que dependen del algodón para su subsistencia.

El algodón es uno de los cultivos más importantes y más cultivados del mundo. Se estima que hay cerca de 35 millones de hectáreas cultivadas con algodón, lo que representa alrededor del 2,5% de la tierra cultivable del mundo. Alrededor de ochenta países producen algodón para comercializarlo y más del 90% de los productores de algodón viven en los países en desarrollo y en explotaciones de menos de dos hectáreas.

En muchas regiones del mundo el algodón representa un cultivo comercial de gran importancia para los agricultores y, en algunos casos, también para la economía del país. El algodón tiene para millones de personas, en algunos de los países más pobres del mundo, una relación vital y única para la economía mundial. Se calcula que hay cerca de 300 millones de personas trabajando en la industria del algodón cada año.

Algunos problemas sociales y medioambientales asociados al cultivo del algodón atentan contra su sostenibilidad: técnicas ineficientes de riego, malas prácticas de cultivo y el uso inadecuado de plaguicidas y fertilizantes que ponen en peligro la disponibilidad de agua limpia, la pérdida de fertilidad del suelo y riesgos para la salud humana y la biodiversidad. Además, en algunos casos existen condiciones de trabajo inadecuadas, trabajo infantil y formas de trabajo forzoso u obligatorio.

Así, la BCI fomenta un cultivos de algodón que respeten tanto al trabajador como al medio ambiente. Una suerte de comercio justo del algodón.