Impacto de los parques eólicos sobre las avesLa creciente implantación de la eólica en todo el mundo tendrá que tener presente los impactos que esta energía causa sobre el medio ambiente. Aunque mucho menores que los de otras fuentes convencionales, la eólica incide de forma evidente sobre el paisaje y sobre la avifauna. Conocer a fondo estos problemas es la mejor manera de buscar soluciones.

Es justamente lo que plantea el libro “Aves y parques eólicos”. Editado por Quercus, de momento sólo en inglés –la edición en español llegará en otoño– la obra recoge 15 informes realizados por 37 expertos de cinco países europeos y de Estados Unidos. Entre sus editores, Miguel Ferrer y Manuela de Lucas, investigadores de prestigio ligados a la Estación Biológica de Doñana.

La primera propuesta de los expertos para paliar los efectos negativos de los parques eólicos es mejorar la comunicación entre las partes implicadas: compañías energéticas, administraciones, conservacionistas, técnicos y la sociedad en general.

Ambos, aves y humanos, utilizan el viento en las áreas donde se crean fuertes corrientes de aire; los hombres instalando aerogeneradores y las aves como zonas habituales de paso. El resultado es que los pájaros en vuelo pueden chocar contra las hélices de los molinos y morir. Las colisiones revisten una especial importancia cuando se trata de especies amenazadas por la escasez de sus poblaciones como es el caso de las grandes rapaces o aves en vuelo migratorio.

Los trabajos ponen de manifiesto la necesidad de tener en cuenta en la planificación de los parques algunos de los aspectos que se mencionan en estos informes: topografía del paisaje, dirección y fuerza local de los vientos, condiciones atmosféricas y el mismo diseño de las turbinas y su distribución y emplazamiento. Ello podría disminuir el riesgo de colisión.