Impresionante y victoriosa lucha a muerte de un gigantesco pez vela contra los pescadores (vídeo)
Estaba en juego el todo o nada. Eso, para el gigantesco pez vela que acababa de morder el anzuelo. Cobrarse una buena pieza en alta mar, por su parte, era el premio por el que siete pescadores se batieron en duelo contra el vigoroso animal. Finalmente, y por suerte, la moneda cayó a favor del que más tenía que perder.

Son increíbles las imágenes de la grabación que captó este momentazo vivido por unos amigos australianos que decidieron salir a pescar sin siquiera imaginar lo que les esperaba a bordo. No en vano, se trata de un vídeo viral, que ha conseguido millones de visitas en unos días. No sólo muestran desnudo el instinto de supervivencia en estado puro, hasta qué punto la pesca violenta la vida marina. También nos dejan ver bien a las claras, incluso sentir, el pálpito que se rompe con cada pez al que se le priva de seguir viviendo para acabar engrosando una red o, en última instancia, cortado en rodajas.

Lucha por la supervivencia

Esta lucha endiablada que libran el pez vela o marlín negro y los pescadores ocurrió en aguas australianas, un día de tormenta, además. Primero, el animal aterriza a bordo del Audrey Little, pero al poco tuvo la suerte de poder escapar de allí sin sufrir ni provocar heridas importantes en los pescadores (con su espada podría haberles atravesado la cara) tras la espectacular y peligrosa contienda que no duró más de cinco minutos, aunque parecen eternos.

El peso del animal, perteneciente a la especie Makaira indica, emparentada con el pez espada, se calcula en unos 300 kilógramos, un tamaño mastodóntico que, por otra parte, le fue de gran ayuda para reconquistar con bravura su derecho a seguir viviendo.

Dale al play a este vídeo de infarto grabado por los propios pescadores y te parecerá estár allí mismo. Si eres defensor de los derechos de los animales, si estás en contra de la pesca, éste es tu momento, aprovecha que la historia tiene un final feliz para verlo sin temer lo peor. Esta vez, al menos, el pez salió victorioso en su lucha por la vida, por la libertad.