Impuesto sobre las bolsas de plástico en AndalucíaEl impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso ha comenzado a aplicarse en la Comunidad Autonoma de Andalucía, en España. El objetivo de este impuesto es doble: por un lado, ayudar en la reducción del déficit público, y, por otra lado, apoyar a la sostenibilidad de la economía. La primera autoliquidación del citado impuesto se realizará por los establecimientos comerciales en los primeros veinte días de julio.

Con la medida, se espera reducir el uso de estas bolsas tan perjudiciales con el medio ambiente. No es la primera vez que se apela al bolsillo de usuarios y comerciantes para forzar un comportamiento más ecológico. Es el principio de quien contamina paga. Sería deseable no tener que recurrir a medidas económicas, pero, para ello, sería también necesario que la mayoría de los ciudadanos tuvieran un comportamiento responsable con respecto al cuidado del medio ambiente. Y esto, por desgracia, no ocurre.

Según estimaciones del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, en España se utilizan trescientas bolsas de plástico de un solo uso por persona y año. Esta cantidad equivale a 13.500 millones de bolsas al año, con el consiguiente perjuicio para el medio ambiente. Así, el impuesto incentiva el uso de otras bolsas más respetuosas con el medio ambiente, como las bolsas biodegradables y las bolsas reutilizables.

Además, este impuesto irá aumentando a lo largo de los años, así que será mejor acostumbrarse a no usarlas bolsas contaminantes. La estimación de ingresos para 2011 es de 35,6 millones de euros, ya que el impuesto será de cinco céntimos por bolsa de plástico de un solo uso; pero, a partir de 2012, el tipo aumenta a 10 céntimos por bolsa y la recaudación estimada es de unos 80 millones de euros anuales. Ojalá se recaude menos: eso significaría que la ciudadanía se ha concienciado definitivamente acerca de este grave problema.

Otras comunidades de España, como Cantabria, aplican un impuesto similar, así como países como Irlanda, Bélgica, Suiza, Letonia o Dinamarca. Por otra parte, en Italia, China o Sudáfrica directamente se han prohibido.