La India: abandonan un pueblo para que los animales puedan vivir en paz
Cuando el ser humano desaparece, la naturaleza se puede desarrollar libremente, los ecosistemas se equilibran y los animales toman posesión de la zona. En una pequeña aldea de La India, toda la gente se ha ido (el mayor depredador ha huido) y otro gran depredador, el tigre, se ha hecho con el poder.

Es un pueblo llamado Ramdegi, un pueblo de agricultores en medio de la Reserva Natural de Tigres Tadoba-Andhari, en el centro de la India. Poco a poco, los habitantes fueron abandonando el lugar. Ahora, ya no vive nadie. Ningún humano, al menos. Sin embargo, las calles y los campos de alrededor están llenos de vida.

Es un plan para que los animales salvajes de la zona puedan vivir en paz. Y, vivir en paz, para los animales, significa, básicamente, vivir sin cruzarse con un ser humano. Por ello, el Gobierno indio ayuda a las comunidades que viven dentro de las reservas naturales a trasladarse a otro lugar. El objetivo es dejar a los animales en paz. Unas doscientas familias se han mudado al otro lado de la frontera del parque.

En poco tiempo, el pueblo ha sido repoblado. Pero no por seres humanos. Cuatro semanas después de que salieran los últimos habitantes, Ramdegi es el hogar de bisontes, ciervos, antílopes y jabalíes, que comen en prados que antes eran tierras de cultivo y explotaciones ganaderas.

Un tigre merodeando

La India: abandonan un pueblo para que los animales puedan vivir en paz
Los depredadores también están llegando a la zona. Según el periódico Times de la India, incluso un tigre ha sido visto merodeando por los jardines de las casas del pueblo.

No es la primera vez que un pueblo entero se queda vacío para que la naturaleza salvaje tome posesión de él. Ya se han trasladado casi un centenar de comunidades para que se amplíen las reservas de tigres. En los próximos años, se continuará con esta política para tratar de salvar a esta especie, ahora en peligro de extinción.