La India prohíbe el aleteo (finning) de tiburones
La India ha prohibido la práctica conocida como aleteo (en inglés, finning), que consiste en cazar tiburones, cortar sus aletas y devolverlos al mar. Es un intento de proteger a algunas especies en peligro de extinción de la caza indiscriminada. Los tiburones a los que cortan la aleta dorsal mueren de una forma cruel, lentamente, en el suelo marino, sin poder moverse. El aumento de la demanda proviene fundamentalmente de China, donde la sopa de aleta de tiburón se considera un manjar.

En el mar de la India, viven algunas de las especies de tiburones en peligro de extinción, como el tiburón martillo o el tiburón ballena. A partir de ahora, con la nueva legislación promovida por el Ministerio de Medio Ambiente, los pescadores que lleven a cabo la práctica del aleteo, se arriesgan a una pena de siete años de prisión si las aletas pertenecen a una especie en peligro de extinción.

La India se convierte en un país pionero en este tipo de legislación. Por desgracia, hay muchos países que permiten (o no persiguen como debieran) el aleteo y los tiburones están en franco declive en todo el planeta. Algunas especies sólo conservan el 10% de la población de hace tres décadas. La desaparición de los tiburones pone en peligro la salud de los ecosistemas oceánicos, según los expertos, ya que, como principales depredadores, son esenciales para mantener las poblaciones de peces.

Entre la India e Indonesia, el 20% de la capturas de tiburón de todo el mundo

La India es el segundo país por extensión de mar donde más se practica la caza del tiburón, sólo superado por Indonesia. Entre los dos países, alcanzan el 20% de las capturas mundiales de tiburones al año. Muchos pescadores indios capturan tiburones para comer, aunque también venden los huesos y las aletas a países extranjeros.

La India prohíbe el aleteo (finning) de tiburones
El año pasado, los pescadores indios exportaron aletas de tiburón a China por valor de 4,8 millones de dólares. En 2010, fueron 11,3 millones de dólares. Los propios pescadores han comprobado que la cantidad de tiburones ha disminuido claramente.

Grupos ecologistas han aplaudido la iniciativa del Ministerio indio. Ahora sólo queda esperar que otros países imiten a la India.