India quiere proteger al elefante
En la India, el elefante es adorado y utilizado en rituales religiosos, pero también en campos de trabajo. Es, en fin, un animal importante para la historia, la mitología y la cultura del país asiático, además de un icono de la India moderna. Ahora, el Gobierno indio ha decidido protegerlo, al igual que al tigre, para salvaguardar su conservación y ha otorgado al paquidermo el título de Patrimonio Nacional. Otro animal con esta distinción es el delfín del Ganges, que simboliza la salud de los ríos del país.

El Gobierno indio quiere crear una Autoridad Nacional de Conservación del Elefante, similar a la ya existente Autoridad para la Conservación del Tigre Nacional. Para ello, ha presentado una proyecto al parlamento que es probable que se debata y vote en invierno, según la ministra de Medio Ambiente, Jairam Ramesh. La nueva institución debe ir acompañada de un “aumento sustancial en el esfuerzo presupuestario”, ha pedido la plataforma que pide la creación de la Autoridad Nacional de Conservación del Elefante y que está encabezada por el conservacionista Mahesh Rangarajan.

La nueva institución (National Elephant Conservation Authority, NECA) ayudaría en la planificación a largo plazo en un esfuerzo coordinado para la conservación del elefante, especie que, actualmente, cuenta con una población de más de 25.000 ejemplares, antes de que esta cifra se reduzca hasta un nivel peligroso para su supervivencia, como ha ocurrido con el tigre, del que quedan apenas mil ejemplares en la India. Entre las recomendaciones se incluyen un aumento del número de reservas de elefantes en el país, el seguimiento a través de chips y otras tecnologías de las poblaciones de elefantes, la lucha contra la caza furtiva, mediar en los conflictos de estos animales con el hombre (a veces se producen estampidas que destrozan poblados) y proteger los corredores de elefantes controlando las actividades cercanas y reubicando, si es necesario, a las poblaciones locales. Además de los elefantes silvestres, existen 3.500 elefantes en cautividad, principalmente en templos y parques zoológicos, que también deben ser protegidos, según el informe.