Los indios ecuatorianos también quieren petróleo
El parque natural Yasuní, región de una gran importancia ecológica y santuario de jaguares, donde aún viven tribus amazónicas, está más cerca de ser violada con proyectos de extracción de petróleo, ya que el Gobierno ecuatoriano ha llegado a un acuerdo con la comunidad waorani Kawymeno. La empresa estatal Petroamazonas prepara la explotación de los pozos Apaika, Nenke, Ishpingo y parte del Tambococha.

El fefe de la comunidad waorani Kawymeno, Kay Imana, asegura que hay que buscar un equilibrio entre el respeto al medio ambiente y conseguir servicios de salud y de otro tipo para su pueblo. Las comunidades indias también tienen un precio. La tribu está dividida respecto a este asunto.

Parte del pueblo Kawymeno está en contra de las explotaciones petroleras, pero su jefe ha comentado que siempre se han sentido abandonados por todos, incluyendo sus propias organizaciones. Kay Imana ve una oportunidad para el progreso y desarrollo de su pueblo. Es la comunidad más cercana a uno de los pozos.

La comunidad waorani Kawymeno está formada por unos 250 miembros. Petroamazonas se ha comprometido a realizar obras de mejora del entorno en las cercanías de los pozos. Además, ha asegurado que ayudará al pueblo con proyectos de mejora de la salud, la educación y las infraestructuras.

Los indios ecuatorianos también quieren petróleo
En Ecuador, hay 44 comunidades waoranis que viven en Napo, Pastaza y Orellana. En total, suman unas tres mil personas. Además, están las familias de las comunidades tagaeri y taromenane, que tienen también nacionalidad wao.

¿Y qué pasa con los jaguares?

Los indios ecuatorianos también quieren petróleo
Desgraciadamente, los jaguares no pueden opinar sobre la extracción de petróleo. El parque Yasuní se considera un santuario para la especie. La futura explotación alterará el equilibrio de su ecosistema. La reserva cuenta con una alta densidad de jaguares, el felino más grande de América. Se calcula que la extensión donde vive este animal se ha reducido en más de un 50% desde 1900, entre México y Argentina. Es una especie amenazada que ya se ha extinguido en países como El Salvador y Uruguay. ¿Podrán sobrevivir cerca de explotaciones petroleras?