Informe de Desarrollo Humano 2010
La ONU, a través del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) elabora cada año el Informe de Desarrollo Humano, un documento en el que se analiza el nivel de desarrollo humano de cada país, al tiempo que se dan directrices para un mejor bienestar humano.

En el Informe de Desarrollo Humano 2010 se habla de uno de los grandes problemas mundiales: la insosteniblidad en cuanto a producción y consumo. El estudio la considera la principal amenaza del avance en desarrollo humano. Los actuales modelos de producción dependen de los combustibles fósiles y ahora ya se sabe que esta situación no puede durar mucho. Además, la relación entre crecimiento económico y emisiones de gases de efecto invernadero es indiscutible y debe cortarse de raíz para que el desarrollo humano sea realmente sostenible. Algunos consejos para el cambio de paradigma son ampliar el reciclaje e invertir en infraestructura y transporte públicos.

Las mayores amenazas medioambientales son la escasez de agua y el cambio climático. La conclusión general del informe sobre este tema en particular es que la sostenibilidad necesita de mucha más atención conociendo las amenazas actuales. También se reconoce la dificultad de medir y evaluar la sostenibilidad en lo que respecta al desarrollo humano. Si se pretende mejorar en este aspecto es esencial saber qué se requiere para tener una economía y un crecimiento en armonía con el medio ambiente y cómo éstos pueden acelerar el desarrollo humano.

Sin embargo, aún no existe un consenso mundial en el modo de medir la sostenibilidad. Algunos analistas defienden una medición integral que valore de qué modo la economía está agotando bienes naturales y físicos, mientras que otros creen que la sostenibilidad ambiental se puede separar de otros tipos de sostenibilidad.

La medición de la huella ecológica y de carbono que elabora la organización Global Footprint Network y el índice de sostenibilidad medioambiental de la Universidad de Yale se centran exclusivamente en el medio ambiente. Estos indicadores alternativos muestran que el mundo se ha vuelto menos sostenible. Entre 1970 y 2008, los ahorros netos ajustados a escala mundial cayeron más de la mitad: de 19% del ingreso nacional bruto a menos de 7%, mientras que las emisiones totales de dióxido de carbono aumentaron más del doble. Hay, por otra parte, enormes variaciones entre regiones.

Es necesario que los países con bajo Índice de Desarrollo Humano (IDH) aumenten sus ingresos, pero deben hacerlo con ayuda de ideas nuevas y de innovaciones tecnológicas para que su crecimiento económico esté en armonía con el medio ambiente. Para ello, es necesario un mayor compromiso de todos los países, sobre todo, de los países desarrollados. Nos enfrentamos, posiblemente, a la amenaza más grande que el mundo ha tenido nunca.

En definitiva, aunque, en general, se han hecho muchos avances en la mejora del desarrollo humano en muchos aspectos, dos décadas después del primer Informe sobre Desarrollo Humano, hay pocos indicios de progresos orientados a convertir el mundo en un lugar más sostenible o a proteger eficazmente de las crisis a los más vulnerables.

Hay serios interrogantes sobre la factibilidad a largo plazo de los patrones de producción y consumo que imperan en la actualidad. El primer informe de desarrollo humano se elaboró en 1990. En él se podía leer: “La verdadera riqueza de una nación está en su gente”. De ahí que este informe no mida valores económicos, sino servicios como la educación, la seguridad, el acceso a servicios médicos, la lucha contra la desigualdad, etcétera. Y, afortunadamente, casi todos ellos, de una manera general, están más accesibles para un mayor número de gente. Sin embargo, el medio ambiente se sigue degradando. Y de nada servirá conseguir bienes y servicios básicos para todos los pueblos del mundo si no pueden disfrutarlos en un medio ambiente saludable.