Innovación en baterías ecológicas
Con el paso del tiempo todos los productos tienden a ser más ecológicos. La tecnología en general y los aparatos electrónicos en particular, avanzan a una velocidad sorprendente. Sin embargo, hace mucho tiempo que nadie innova en cuestión de baterías, las más utilizadas siguen siendo las de tecnología de ion litio. Ahora, diversos investigadores trabajan en nuevos modelos más potentes y ecológicos, algunos tan increíbles que están basados en algas, virus, oxígeno o el agua de una central geotermal.

El desarrollo de estas baterías experimentales se basa en la nanotecnología. Las algas como fuente de energía se suelen estar asociadas a los biocombustibles, pero un tipo de alga común en las playas, denominada Cladophora, podrían servir para crear baterías biodegradables tan delgadas como una hoja de papel. En realidad, el sistema se basa en el poder de esta especie para producir celulosa cien veces más concentrada que en un papel convencional. Una batería de productos naturales evitaría la contaminación de las que están basadas en metales.

Otra sorprendente batería estaría funcionando en un prototipo de ion litio que utiliza virus para fabricar sus polos (ánodo y cátodo). El virus, denominado bacteriófago por su capacidad de infectar bacterias, tiene sus genes manipulados y se incluye en un nanocable que permite obtener una batería con la misma capacidad y rendimiento que las recargables usadas en los coches híbridos. Parece increíble, pero no es ciencia ficción, es realidad. También existe otro proyecto que pretende obtener un modelo de batería líquida que podría utilizarse para generalizar el uso de las renovables.

Se espera que el consumo de litio se triplique este año con el aumento de los coches eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía. El propósito es mientras se desarrollan nuevos modelos más ecológicos, incorporar al sistema ion-litio un nuevo elemento: el oxígeno. De forma que los iones de litio y los electrones reaccionan con el oxígeno del aire. Además, conseguirían que estas baterías fueran más ligeras y pequeñas. Algunos ensayos aseguran que la tecnología utilizada en una planta de energía geotérmica podría darle más años de vida al litio.