Innovar en tecnologías obsoletas
Un motor a gasolina más eficiente y que ahorra combustible. En principio, parece una buena idea. Pero, ¿es realmente necesario? No es mejor olvidarse ya y de una vez por todas de los coches alimentados con energías sucias. Es un mal menor. Contamina menos, pero sigue contaminando. Y, además, no podemos seguir dependiendo del petróleo. Algún día se acabará. Los coches eléctricos ya son una realidad. ¿Cuál es la razón para preferir uno de gasolina, aunque sea más eficiente?

El nuevo motor de la empresa Scuderi es un motor de 4 cilindros y un litro de capacidad y sus responsables prometen que emite hasta un 80% menos de emisiones contaminantes comparado con otros equivalentes en el mercado. Es decir, que contamina menos, pero contamina.

Las escasas emisiones se deben, en parte, a una mejora de hasta un 50% en el consumo de combustible. En otras palabras, como consume menos gasolina, contamina menos. Para ello, el sistema Scuderi (sus creadores prefieren utilizar este término en lugar del término “motor”) tiene que llevar un turbocompresor y un pequeño tanque de aire.

Los responsables de la pequeña empresa, fundada por un ingeniero termodinámico y su familia en el estado de Massachusetts, Estados Unidos, señalan que su invento puede ser la mejor forma para que la industria automovilística pueda cumplir con las nuevas normas de eficiencia de combustible que existen en Estados Unidos y que exigen que los coches alcancen, de media, un rendimiento de 15 kilómetros por litro para 2016.

No se puede negar el valor del invento y no se puede más que aplaudir a sus creadores, que han dejado su esfuerzo y su tiempo para que el proyecto salga adelante. Sin embargo, ¿para que esforzarse en seguir contaminando? Es un método que ya se debería considerar desfasado, antiguo. ¿A quién se le ocurriría ahora investigar una nueva tecnología que mejorara la calidad de imagen del formato de vídeo VHS? Sería un poco absurdo, ¿no?