Insectos en peligro por el cambio climático
Existe una leyenda urbana (que ojalá nunca tengamos que comprobar su veracidad) que afirma que, si se produjera un desastre nuclear mundial, los únicos animales que sobrevivirían serían las cucarachas. Pero, ¿sobrevivirían al cambio climático?

Un equipo de científicos europeos ha estudiado un grupo de insectos, los plecópteros, que viven en las inmediaciones de zonas de agua dulce. El estudio concluye que un 62,8% de todas las especies y subespecies europeas evaluadas son vulnerables al cambio climático, especialmente en la Península Ibérica, los Pirineos y los Alpes. El grupo de científicos (compuesto por españoles, alemanes y austriacos) evaluaron 516 especies y subespecies de insectos plecópteros en Europa y publicaron el estudio en el último número de la revista Biodiversity and Conservation. Y avisan de que los resultados son “particularmente alarmantes” en las zonas donde estos animales son más abundantes: los Alpes, los Pirineos y la Península Ibérica.

Estas zonas coinciden con las áreas de distribución de las especies más sensibles, y “son las que se verán afectadas en mayor medida por los efectos del cambio climático de acuerdo con los modelos futuros propuestos”, advierte a SINC Tierno de Figueroa, autor principal e investigador en el departamento de Biología Animal de la Universidad de Granada (UGR). Pero el verdadero y grave problema no es que desaparezcan estos insectos, sino que, según los investigadores, el empobrecimiento de estas especies de insectos en Europa traerá consecuencias para toda la fauna y el ecosistema en general.

En total 21 especies con distribución reducida en el sur de Europa están “particularmente amenazadas” porque habitan regiones donde se espera para el periodo 2071-2100 un aumento anual de unos 4 ºC de media y una disminución de la precipitación de 0,25 milímetros al día. Los insectos plecópteros tienen “los valores más elevados de intolerancia a las alteraciones ambientales en los diferentes índices de calidad ecológica de los medios fluviales utilizados hoy en toda Europa”, señala Manuel J. López-Rodríguez, coautor del estudio y también investigador en la UGR.