Interceptadas dos toneladas de colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte
Un cargamento ilegal que contenía más de dos toneladas de colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte ha sido interceptado por las autoridades de Kenia. El cargamento, camuflado como un transporte de frutas -aguacates, para ser más exactos- tenía como destino Malasia. “La carga, ilegalmente declarada como aguacate fresco, estaba empaquetada en doce cajas de madera, que llamaron la atención por el modo de empaquetado, el peso y el destino”, ha comentado el Servicio de Fauna de Kenia (KWS) en un comunicado.

La detención de los dos sospechosos se produjo en el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta (JKIA) en Nairobi. El KWS está investigando el origen de los 317 colmillos de elefante y cinco cuernos de rinoceronte, aunque creen que la mayoría fueron extraídos de animales muertos por causas naturales. Para ello, se llevarán a cabo pruebas de ADN y determinar, de este modo, el origen real de los colmillos.

En todo caso, la agencia ha manifestado su preocupación por el aumento del tráfico ilegal de productos de animales desde su país hacia Oriente Próximo y Asia. Este año, se han interceptado cargamentos parecidos en Tailandia, Vietnam y Hong Kong. La caza furtiva también está aumentando alarmantemente. En 2009 se mataron ilegalmente 204 elefantes y 13 rinocerontes, frente a los 94 y 5, respectivamente, del año anterior. La población de elefantes keniana es de 38.000 y se calcula que al año mueren entre doscientos y trescientos de forma natural.

Kenia se ha negado a abolir la prohibición de vender marfil acordada por la Convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un acuerdo internacional concertado entre los gobiernos que tiene por finalidad velar por que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia, en contra de la petición de algunos países africanos con poblaciones de elefantes en aumento. En 1989, la caza ilegal redujo el número de estos paquidermos hasta 17.000 en el este de África.