Invasión inofensiva de cigarras
Cada ciertos años, en el este de Estados Unidos, se produce un espectáculo de la naturaleza que puede resultar molesto para los habitantes que lo sufren, pero que indudablemente es fascinante. Se trata de la eclosión de las chicharras. Estos insectos emergen de la tierra después de muchos años e invaden todo el territorio. Pero su vida no dura más que un mes, así que hay que aguantar la molestia.

El ruido de los machos para atraer a las hembras puede ser desquiciante para una persona. Después de aparearse, los insectos jóvenes, llamados ninfas, penetran en la tierra, donde seguirán durante algunos años, entre cuatro y diecisiete, dependiendo de la subespecie que sea. Allí, en la profundidad, se alimentan de la savia de las raíces. Después del periodo subterráneo, cavan un túnel hasta la superficie y se suben a los árboles, donde sufren un proceso de metamorfosis y se transforman en adultos con alas. Entonces es cuando vuelven a estar preparados para el apareamiento.

Es en esa época de apareamiento cuando los machos frotan una parte de su abdomen produciendo un sonido increíblemente fuerte para el tamaño de estos animales, similar al que producen los grillos. Durante la noche, se intensifica el sonido. Dos semanas de ruido ensordecedor, principalmente entre el atardecer y el amanecer.

Hay miles de especies de cigarras repartidas por todo el mundo. En el caso de Estados Unidos, la invasión de cigarras ocurre en dieciséis de sus estados. El fenómeno es conocido como Cría XIX. Son insectos totalmente inofensivos, aunque muy molestos. Además, no se volverán a ver hasta que vuelvan convertidos en adultos.

El fenómeno es tan famoso y está tan presente en la cultura popular, que se han llegado a celebrar festivales, como el de 2007 en la ciudad de Deerfield, en Illinois. El festival Cicada Mania Festival celebró un concurso de disfraces y desfile de cigarras. En otros países, las cigarras son un bocado exquisito. Pero hay que señalar que están más sabrosas las hembras, ya que los machos tienen el abdomen hueco para poder producir el repetitivo canto.