Inventa que cazó a una serpiente para deshacerse de la suya en un refugio de animales
Ya lo dice la sabiduría popular, se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. En esta ocasión, el mentiroso quería hacerse pasar por algo así como el héroe de la ciudad, argumentando en el refugio de animales que había capturado una boa constrictor de 2,3 metros a orillas del río, en Salzburgo. Finalmente, la inverosímil historia fue desmontada y el austriaco ha admitido que era pura ficción, pues en realidad estaba buscando deshacerse del reptil.

Según cuenta la presidenta de la Asociación Protectora de Aniomalees de Austria, Susanne Hemetsberger, una mujer que además de austriaco sabe latín, el tal Walker, protagonista del suceso, vista en retrospectiva la historia no se sostenía por ningún sitio.

Lejos de creerlo un cazador de serpientes consumado o un ciudadano dispuesto a dar su vida por los demás, Susanne interpreta su decisión de llevarla a un refugio como un claro signo de que le eran familiares. A partir de aquí, por lo tanto, afirmar que no tenía serpientes y que era su primer contacto con ellas resultaba poco menos que inverosímil. Otra persona sin experiencia, al verla hubiera escapado corriendo e incluso gritando, y luego hubiera llamado a la policía, explica con atino.

La responsable de la protectora afirma que entregar el reptil en un refugio de animales no es una opción para los dueños, y menos todavía con trolas de por medio. En este caso, las serpientes -sí, en plural, porque tiene otras más que pretendía colocar en distintas protectoras con mentiras similares-, empezaron a crecer tanto “él no podía manejarlas y quiso deshacerse de ellas”, dijo Susan.

Todavía se desconoce qué tipo de sanción le caerá encima a este hombre con una mente tan creativa que, hoy por hoy, sigue con sus tres bien amadas serpientes. ¿O quizás ya no?