Inventan una impresora 3D que crea jardines a la carta
Si hay impresoras 3D que fabrican piezas, maquetas, ropa nueva a partir de la vieja y hasta órganos humanos de repuesto, tarde o temprano había de llegarle el turno a las capaces de crear jardines a pedir de boca. Y, en efecto, así ha sido. Ha llegado.

Su fin no aspira a ser la medicina regenerativa del futuro ni a otros excelsos campos de la impresión tridimensional, pero tampoco es como para despreciarlo. Muy al contrario, podría convertirse en todo un hito de la jardinería, ya sea en plan ornamental como combativo, en este caso, puestos a imaginar, con su máxima expresión de rebeldía en la guerrilla gardening. Y, por supuesto, ya que permite diseñar jardines de cualquier forma, abre mil y una posibilidades a la creatividad.

El invento no escupe plantas, lógicamente, sino una mezcla de agua, tierra y semillas de hierba adoptando la forma de un objeto determinado. Es decir, en lugar de la convencional tinta, esta máquina bautizada como CNC utiliza este compuesto que permite un crecimiento verde a lo largo del tiempo.

Arte, naturaleza y tecnología

El resultado será un jardín que seguirá el diseño elegida, por lo que podríamos cultivar palabras, frases y objetos mil con formas tridimensionales de todo tipo, sin límites. Su cuidado con métodos orgánicos sería lo idóneo si aspiramos a un mundo más ecológico.

Inventan una impresora 3D que crea jardines a la carta
La máquina CNC es un invento sólo posible gracias a una aportación multidisciplinar de estudiantes de la Universidad de Maribor, en Eslovenia, coordinados por un profesor, Dušan Zidar que, junto con Maja Petek, Tina Zidanšek, Urška Skaza, Danica Rženičnik y Simon Tržan llevaron a cabo su proyecto, titulado “Tiskaj Zeleno” (Imprimir verde). Sin duda, un intento logrado de relacionar la expresión artística, la naturaleza y la tecnología.