Inventos que generan electricidad a partir de las plantas o del fuego
Conseguir un punto de recarga para un dispositivo móvil o un pequeño electrodoméstico es posible a partir de fuentes de energía renovable bastante atípicas. No hablamos de la energía solar, eólica, ni siquiera de la geotérmica o de la procedente de la biomasa convencional, sino de obtener electricidad del fuego o de la misma fotosíntesis de las plantas.

Aprovechar para este uso la fotosíntesis y el poder calorífico del fuego ofrece ventajas por doble partida, pues pueden utilizarse de manera continuada y se regeneran fácilmente, aunque no sean estricamente una fuente inagotable al estilo de aquellas.

Son numerosos los experimentos y primeros prototipos que intentan hacerlo, logrando un mayor o menor éxito. Algunos se basan en obras conceptuales que muestran el potencial de la tecnología. Es el caso de la mesa cubierta de musgo con lámpara incorporada, un ejemplo de lo que aspira a conseguir el proyecto Biophotovoltaics.

En realidad, ni la lámpara se enciende ni se produce la suficiente electricidad para cargar prácticamente nada. Todavía. En el futuro se espera poder alimentar teléfonos, ordenadores… si bien a día de hoy es un interesante producto conceptual, eso sí, cargado de viralidad, que busca llamar la atención sobre las posibilidades de la explotación de la fotosíntesis de los organismos vivos, como plantas de cianobacterias, musgos o algas.

Inventos que generan electricidad a partir de las plantas o del fuego
El diseñador suizo Fabienne Felder ha estado trabajando en colaboración con la Universidad de Cambridge para conseguir la primera radio del mundo alimentada por plantas. La idea es simple: se convierte la fotosíntesis en electricidad incluso cuandono no hay luz y, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, se espera que se comercialice dentro de unos años.

¿Pero, por qué la fotosíntesis es fuente de energía? Como es sabido, fotosíntesis es un proceso por el que las plantas convierten el dióxido de carbono en compuestos orgánicos. Lo consiguen, entre otras cosas, gracias a la energía solar y su objetivo es utilizarlos como alimento para crecer.

De este modo, cuando el vegetal libera algunos de estos compuestos orgánicos en el suelo, que contiene bacterias, éstas descomponen estos compuestos también para su subsistencia, liberando subproductos que incluyen electrones. Lógicamente, esos electrones son el objetivo de estas tecnologías, por lo que se capturan utilizando fibras conductoras, acumulándose en baterías para poder aprovecharse.

Volver al fuego

Extraer electricidad del fuego es otra iniciativa que está que arde. Se pretende utilizar los recursos naturales, como hizo el ser humano en los albores de la humanidad, pero dándole una vuelta de tuerca con las nuevas tecnologías bioenergéticas.

La cocina Biolite es un ejemplo de este afán por aprovechar esta materia prima universal. Se trata de un nuevo modelo de estufa especialmente diseñada para campings o jardines que permite transformar el fuego en electricidad, más que suficiente para cargar el GPS, el teléfono y tabletas, todo al mismo tiempo. Tras superar su meta en Kickstarter, se comercializará en breve.

Una alternativa algo más modesta pero específica para este uso es FlameStower, que permite tres minutos de llamada por cada minuto de recarga en el terminal, pudiendo cargar igualmente otros dispositivos móviles. Es otro invento que ha tenido un gran éxito en Kickstarter.