Ir de picnic de forma ecológica
El buen tiempo invita a salir al encuentro de la naturaleza, y eso incluye ir de picnic. ¿Pero, cómo convertir una comida campestre en un gesto ecoamigable? Básicamenente, hemos de tener en cuenta una serie de consejos verdes, sin más complicaciones.

En efecto, mantener una mentalidad verde es el truco que hace la diferencia entre convertir la salida en un pequeño desastre ecológico o simplemente en un día agradable, respetuoso con el entorno, que sea feliz e inolvidable sólo para nosotros, sin dejar una señal indeleble en el pobre ecosistema, es decir, sin contaminar de lo lindo de forma gratuita.

Un bienestar responsable

Para que un lugar sea siempre idílico, un auténtico paraíso natural perfecto para ir de picnic, ante todo hemos de intentar que nuestro paso por él sea lo más liviano posible. Evitar hacerlo mal es sencillo, por otra parte, por lo que no tenemos excusa a la hora de planear las cosas bien y también luego para disfrutar de la comida.

Es fácil hacernos una idea de qué se espera de nosotros si pensamos que en el campo también hemos de considerarnos auténticos invitados. Lógicamente, esto significa ser educados y guardar un comportamiento digno de nuestro anfitrión, al que hemos de corresponderle por abrirnos sus brazos de par en par.

Ir de picnic de forma ecológica
Son numerosos los consejos prácticos que pueden darse al respecto, y que podemos resumir con dos ideas generales que no dejan de ser lógicas si de ecología hablamos. No contaminar y respetar la flora y la fauna son las dos máxi que debemos cumplir de un sinfín de modos.

Los paseos o cualquier interacción con la naturaleza, así pues, han de ser una experiencia positiva y ecológica, lo que supone abstenerse de arrancar plantas, de capturar animales o de hacer fogatas de ningún tipo, ni siquiera para hacer barbacoas. Es más podemos aprovechar el momento para enseñar este tipo de valores a los más pequeños y también sería buena idea usar binoculares para observar de cerca los detalles del paisaje.

En el momento de la comida, además de no ensuciar en entorno, ser responsable con el medio ambiente supone no sólo utilizar platos, vasos o cubiertos reutilizables (la vajilla de casa es una opción) o, como mínimo, si son de un sólo uso elegir material biodegradable. En caso de usarlo de plástico o envases de cristal, no olvidar meterlo todo en bolsas y reciclarlas adecuadamente.