Islandia protegerá sus recursos naturales en su nueva constitución
La crisis del 2008 ha servido de revulsivo para Islandia. Mientras la mayoría de los países vuelven a caer en los mismos errores, basando su economía en un crecimiento insostenible, sin importar el perjuicio a los recursos naturales, Islandia está elaborando una nueva constitución que protegerá lo más valioso para cualquier país: sus recursos naturales, tales como la pesca o la energía geotérmica.

La nueva constitución se ha votado en un referéndum que no es vinculante. La gran mayoría de los ciudadanos islandeses han apoyado la nacionalización de los recursos naturales y otras medidas: sólo se ha opuesto el 34%. El Consejo Constitucional, formado por 25 ciudadanos, ha sido apoyado por el 65,9% de los islandeses. Será la base para la elaboración de una nueva constitución, una constitución ecológica.

En el referéndum se hicieron seis preguntas y la participación ha sido del 49%. El Parlamento debe tomar buena nota de lo que quieren los ciudadanos de Islandia: la mayoría quiere cambios en todas las cuestiones sobre las que se ha preguntado.

Pero, de todos los cambios propuestos, cabe destacar el referido a los recursos naturales, en la que un 81% de los votantes ha respaldado la nacionalización. Esto afectaría, sobre todo, a la pesca, una importante fuente de riqueza del país, así como a la incipiente industria de energía geotérmica, que en Islandia tiene un enorme potencial y un futuro prometedor.

El proyecto de constitución prevé otras cuestiones, como que, con un apoyo del 10% del electorado, sería posible convocar un referéndum. También se plantea limitar a tres el número de mandatos del presidente. En la actualidad, no hay límites.

Björk implicada en la defensa de la naturaleza

Cambiando el sistema de cuotas de pesca y nacionalizando el sector, la gente obtendrá ingresos. Por otra parte, se frenarán proyectos como el de un magnate chino que pretendía comprar tierras rurales, que finalmente fue parado por el Gobierno hace un año. En cambio, se alquilará la tierra.

En el sector energético también han existido polémicas. En 2011, una compañía canadiense tuvo que enfrentarse a protestas (lideradas por la cantante Björk) y, finalmente, accedió a reducir su participación en una empresa de energía geotérmica.