Israel aumentará un 30% sus emisiones debido al aumento de población
Mientras la mayoría de países del mundo trata de disminuir su huella de carbono o, al menos, no aumentarla, Israel, peculiar estado donde los haya, la incrementará en un 30% en los próximos veinte años. Así lo prevén los grupos ecologistas israelíes, que se han puesto manos a la obra para poder solucionar el problema.

El problema proviene de la superpoblación del país, de una política demográfica expansiva que es todo lo contrario a sostenible. Expertos de la Universidad Ben Gurión del Néguev, localidad al sur del país, ha presentado un informe sobre el asunto al parlamento.

El estado de Israel fue creado en 1948, después de que Naciones Unidas decidiera dividir Palestina y repartirla entre árabes y judíos. Desde entonces, el estado de Israel ha promovido la expansión, no sólo territorial, ganando tierras palestinas con asentamientos y guerras, sino también demográfica: era parte de los mismo, la guerra, Israel quería tener más población para defender su territorio. Así, en más de sesenta años, la población de Israel ha pasado de algo más de un millón a más de siete millones de personas, todas ellas en un territorio de poco más de 20.000 kilómetros cuadrados. Pero el medio ambiente no entiende de estados ni mucho menos de guerras, demográficas o del tipo que sean.

Mientras los otros países desarrollados controlaban la natalidad y su curva demográfica bajaba, Israel ha fomentado la natalidad y, además, ha animado a la diáspora judía a emigrar al país: con sólo tener un abuelo judío, cualquiera puede obtener la nacionalidad israelí e ir a vivir allí. La consecuencia: si sólo se tiene en cuenta los territorios habitables (es decir, si se descartan las zonas desérticas), Israel es, por mucho, el país desarrollado con la densidad de población más alta, unas 343 personas por kilómetro cuadrado. (España tiene 96, Francia 97, México 57, EE UU 33, Chile 22, Reino Unido 250).

Y, como la población va a seguir aumentando, si no se remedia, el dióxido de carbono emitido a la atmósfera, también. En un 30% de aquí a 2030. Las recomendaciones finales de este informe son lógicas: que se limiten las inmigraciones al país y que no se promueva la natalidad. Actualmente, las políticas que se llevan a cabo no tienen ningún sentido, han quedado obsoletas, política y, sobre todo, medioambientalmente. Además de las emisiones contaminantes, si la situación continúa en esa línea, será imposible desarrollar una economía sostenible.