Japón quiere una sede permanente de la OIEA que tranquilice a la población
Japón ha pedido a la agencia nuclear de la ONU una oficina permanente en Fukushima para que ayude a solucionar las consecuencias del peor accidente nuclear civil desde Chernóbil. La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha mandado un equipo de expertos para revisar las pruebas que aporta Japón en cuanto a la seguridad de los reactores parados desde el accidente.

Lo que pretende el Gobierno de Japón es que el organismo internacional certifique que las centrales pueden volver a ponerse en marcha, en un país ávido de energía y que quiere tranquilizar a la población, asegurando que la energía atómica es segura. Desde el accidente nuclear de Fukushima, la mayor parte de los 54 reactores nucleares del país no están funcionando.

La contaminación del medio ambiente ha obligado a decenas de miles de personas que vivían en las proximidades de la central nuclear de Fukushima, en el noreste de Japón, a abandonar sus hogares. Muchos aún no saben cuándo van a poder regresar.

Algunas empresas de servicios públicos dicen que Japón experimentará una severa escasez de energía, si la producción de electricidad nuclear no vuelve a empezar, a pesar de las exitosas medidas de ahorro de energía que se han llevado a cabo durante los últimos meses.

El ministro de Relaciones Exteriores, Koichiro Gemba, cuya circunscripción parlamentaria es precisamente Fukushima, ha dicho a los ciudadanos que han hecho un llamamiento a la OIEA para que haya una presencia constante de la agencia internacional en la región. Este anuncio coincidió con la visita de un equipo de diez miembros de expertos del OIEA, encabezado por Lyons, director de la agencia de seguridad en instalaciones nucleares.

A petición del Gobierno japonés, el equipo revisará la metodología de las pruebas de estrés en las centrales de Japón antes de que se apruebe la reactivación de los reactores nucleares. El OIEA, con sede en Viena, tiene oficinas en todo el mundo, también en Tokio, pero raramente tienen una base permanente para supervisar un reactor.