Juicio del Prestige: sólo un culpable, el capitán del barco
Me pregunto qué pensará Apostolos Mangouras, el capitán del Prestige cuando sucedió la tragedia el 19 de noviembre de 2002, por ser el único condenado en el juicio. Sí, ha tenido qué pasar más de una década para que se haya dictado sentencia. Y la memoria es corta. Me pregunto qué pensarán los habitantes de la costa gallega que, aquel noviembre, vieron cómo sus playas, sus pueblos, se llenaban de chapapote. Y me pregunto qué pensarán los voluntarios que llegaron de todos los puntos de España e incluso de otros países a limpiar el vertido. ¿Qué pensarán todos ellos de la justicia?

Las responsabilidades políticas brillaron por su ausencia. Nadie dimitió. El entonces presidente de España, Aznar, nunca visitó la costa gallega mientras estaba manchada de chapapote. Un cobarde. Sí acudió el que entonces era vicepresidente, Mariano Rajoy, y dijo que no era una marea negra, sino manchas localizadas (tristemente famosa se hizo su afirmación de que eran unos “hilillos de plastilina”). Ahora, Rajoy preside el Gobierno del país.

El ministro de Medio Ambiente en 2002 era Juame Matas. Éste sí fue procesado… pero por malversación, cohecho y prevaricación en un asunto inmobiliario ocurrido en Baleares años después, la comunidad autónoma que presidió. El milagro español: el ladrillazo. El que era presidente de la Xunta, Manuel Fraga, ya fallecido, tardó ocho días en aparecer en público. En España, la responsabilidad política es un quimera.

Juicio del Prestige: sólo un culpable, el capitán del barco
En definitiva, el único condenado, como decimos, ha sido el griego Apostolos Mangouras, capitán del petrolero, en la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de A Coruña. Su delito: desobediencia grave a las autoridades españolas. Según la sentencia, el exdirector de Marina Mercante, José Luis López-Sors, representante del Estado español, no sólo es inocente, sino que le considera “víctima y afectado del desastre”.

El mayor desastre ambiental de España

Hablamos del mayor desastre ambiental ocurrido en España y ha sido la primera vez que el Estado queda libre de culpa tras el accidente de un petrolero.

Juicio del Prestige: sólo un culpable, el capitán del barco
Peor aún. La armadora del barco, Universe Maritime, y la empresa que expidió su último certificado de navegabilidad, American Bureau of Shipping (ABS), ni siquiera se han sentado en el banquillo.

Qué diferente lo ocurrido después del desastre del golfo de México.