La agricultura a pequeña escala, la solución al hambre en el mundo
En la actualidad hay más de 1.500.000.000 pequeños productores y productoras de alimentos a nivel mundial que se encargan de producir más del 75% de los alimentos que la totalidad del planeta consume, pero que se encarguen de darnos de comer, no significa que ellos tengan algo para llevarse a la boca.

Se está pensando en la posibilidad de asegurar que la gente no pase hambre con un modelo de agricultura, ganadería campesina y de pesca artesanal, bien organizado y creado.
Por contra a lo que se nos dice, la agricultura a pequeña escala asegura la producción de alimentos suficientes, sin abusar del petróleo, como se hace, desmesuradamente en la agricultura industrializada, por ello, la agricultura a pequeña escala y el comercio local, pueden mejorar notablemente la salud del planeta, además de paliar el hambre que muchos de estos productores a pequeña escala padecen.

Para comenzar con buen pie, hay que tener las medidas a tomar muy claras así como los pasos a seguir, para que un proyecto con tantas expectativas no quede sólo en el proyecto. Promete demasiado un proyecto así para que finalmente no se cumpla.

En primer lugar son necesarias una seria de políticas adecuadas y adaptadas. Las leyes deberían orientarse hacia un apoyo 100% real a la agricultura familiar y para ello, lo que habría que hacer en primer lugar sería repartir las tierras de nuevo. Se reclama urgentemente que las tierras vuelvan a las manos de los pequeños agricultores, una reforma agraria real, pendiente desde hace tantas décadas, que es realmente necesaria para todos.

Todos conocemos el problema, no es posible que más de mil millones de personas padezcan hambre en el mundo, y lo peor es que la mayoría, el 80%, son productores de alimentos a pequeña escala cuyo trabajo no está siendo favorable para ellos. Cientos de pueblos indígenas y trabajadores rurales que no pueden vivir de su trabajo, por lo que hay que poner una solución a tantos años de miseria y hambre.

Para reclamar los derechos de todo el mundo y mostrar que es viable alimentar y enfriar a todo el planeta, más de 500 representantes de la sociedad civil de todos los países organizarán un evento contundente e imaginativo frente a los Jefes de Estado para reivindicar los derechos de los más desfavorecidos y decir rotundamente:

“No más transgénicos”
“No a la especulación financiera con los alimentos”
“No al nuevo acaparamiento de tierras”
“No al cultivo de agrocombustibles”
“No a la pesca industrial”
La agricultura a pequeña escala, la solución al hambre en el mundo