La agricultura para luchar contra el cambio climático
Potenciar la agricultura para reducir el impacto del cambio climático en los países en vías de desarrollo puede hacer que los cultivos sean más resistentes a las incertidumbres del clima y ayudar a reducir el hambre y la pobreza. De ese modo, millones de campesinos pobres podrían contribuir a reducir las emisiones de gases causantes del temido efecto invernadero.

Sin embargo, se necesita financiación que ofrezcan incentivos a los agricultores para que puedan participar activamente en la reducción y eliminación de los gases contaminantes que ocasionan la deforestación y degradación de los bosques.

Mientras tanto, la agricultura sigue siendo una fuente importante de emisiones. Las prácticas agrícolas sostenibles ofrecen importantes oportunidades para frenar el cambio climático e incrementar la productividad agrícola. La retención de carbono en la superfície terrestre, mediante una reducción del laboreo, la mejor gestión de los pastizales y la restauración de tierras degradadas, supone la mayor parte del potencial de mitigación en la agricultura.

Sin olvidar el uso más eficiente de los fertilizantes, una mejor gestión de los recursos hídricos y los arrozales, plantación de árboles, la alternancia de forrajes y el uso sostenible de la diversidad genética animal.