La amistad entre las vacas mejora su salud y la producción de leche
¿Hay algún lugar mejor que un prado o que un triste establo para hacer amigos? Los hay, evidentemente, pero si eres una vaca lechera, me temo que tampoco restan muchas alternativas más. En fin, sea como fuere, lo cierto es que nuevas investigaciones sobre la relación entre la salud de las vacas y su productividad están centrándose en las amistades que cultivan estos animales entre sí mientras pastan o descansan, con el objetivo de mejorar su bienestar y también su producción de leche.

En efecto, si de vacas hablamos, todo apunta a que nada las hace sentir mejor que poder compartir buenos ratos con otras vacas amigas. Según sostiene un estudio, ellas también tienen sus preferencias para pasar su tiempo, ya sea rumiando en campo abierto o encerradas en el establo.

El estudio que concluyó tal cosa lo realizó Krista McLennan, un joven doctorado de la británica Universidad de Northampton, cuyo trabajo halló que las vacas establecían lazos especiales entre ellas y que tendían a pasar su tiempo con sus amigas, concluyendo también que cuando lo hacían tenían estabilizados sus latidos del corazón y sus niveles de estrés (tasa de cortisol). Por contra, si estaban rodeadas de vacas que no conocían o que no eran de su círculo de amistades, su ansiedad se disparaba.

La conclusión práctica del estudio no es otra que animar a los granjeros a estar atentos a las preferencias de sus animales para intentar mantenerlas juntas en sus paseos en rebaño en busca de pastos, durante el pasturaje o en situaciones estresantes, como por ejemplo la visita al veterinario. También se recomienda reubicarlas en los establos en función de sus amistades, ya que además de cuidar el bienestar de los animales, es decir, su salud, “esto podría tener beneficios reales tales como la mejora de la producción de leche”, afirma McLennan.

A partir de este estudio, la Universidad de Exster está llevando a cabo un segundo trabajo de investigación que observará el comportamiento de las vacas para intentar entender qué tipo de relaciones establecen. El objetivo de esta investigación, por supuestísimo, es mejorar el rendimiento y la calidad del producto. Por desgracia, el bienestar del animal como un fin en sí mismo es una utopía, hablando como hablamos de granjas, y no de mundos respetuosos ni, mucho menos todavía, idílicos para las vacas.