La berenjena transgénica en India
La berenjena es la verdura más consumida en la India después de la patata. Completan la dieta india el tomate y la cebolla. Son aproximadamente unos 1,4 millones de pequeños agricultores de escasos recursos los que cultivan anualmente 550.000 hectáreas de berenjena, ya que es un cultivo que puede aguantar condiciones de sequía. Una cuarta parte de la producción mundial de este alimento sale de la tierra india: en total, más de 8 millones de toneladas de las 32 millones de toneladas de berenjenas recogidas cada año en el mundo. Es el segundo mayor productor después de China. El papel que desempeña, pues, la berenjena en la economía nacional india, es esencial.

El mayor problema para su cultivo son los ataques de plagas y enfermedades. Por ello, en 2008, El Gobierno indio probó en la experimentación con semillas de berenjena transgénica para, posteriormente, considerar su explotación comercial. Son berenjenas genéticamente modificadas para aguantar este tipo de plagas que pueden arruinar cosechas enteras.

Otros países, como Bangladesh o Filipinas, esperan los resultados de estos experimentos con productos genéticamente modificados para poner en marcha programas parecidos en sus propios países. Además, se podría intentar con otras verduras como la col, la coliflor, el maíz, el garbanzo, la patata, el arroz, el sorgo, la caña de azúcar y el tomate.

La denominada berenjena GM ha sido desarrollada por la empresa Semillas Maharashtra Hybrid Seeds Company (Mahyco), en la que la empresa estadounidense Monsanto tiene una participación del 26%. Contiene un gen de la bacteria Bacillus thuringiensis (de ahí que se denomine como berenjena Bt), que posee una toxina que aniquila a esta plaga que llega a dañar hasta un 70% de los cultivos.

Sin embargo, los cultivos transgénicos ya han sido polémicos en India. De hecho, se está acusando de poca transparencia en cuanto a los resultados de los experimentos con la berenjena, así como de que no existe un sistema de etiquetado para este tipo de alimentos. Además, se producen otros efectos negativos, como el contagio de cultivos cercanos y no modificados genéticamente, el nivel de toxicidad, potencialmente peligroso para la salud humana, o el desarrollo de una mayor resistencia de las plagas. Por otra parte, China ha aprobado la comercialización de arroz Bt.

El primer informe científico sobre los resultados de los experimentos, aprobando el cultivo de la berenjena Bt, fue rechazado por la ministra de Medio Ambiente de India. La reelaboración del informe incluía las mismas conclusiones. De momento, no está aprobada su comercialización. Pero hay muchos intereses en juego y presiones políticas y de otra índole. En este complicado debate, parece que los agricultores y los científicos son los que menos voz tienen.