La biomasa no es una energía renovable
Si atendemos al concepto de energía renovable como la obtenida de fuentes virtualmente inagotables, su noción básica, la biomasa lo es, no hay duda. Pero en la práctica las cosas son más complejas, y los resultados de su uso son en realidad un abuso. Ya lo es en la actualidad, y en un futuro próximo, de seguir así, la biomasa pasará a ser alarmantemente insostenible.

En teoría, la biomasa parece la solución perfecta: su formación se lleva a cabo a través de la fotosíntesis que, desde un punto de vista energético almacena la energía solar en forma de carbono para luego poder ser transformada en energía térmica, eléctrica o carburantes de origen vegetal.

Utilizada de forma sostenible, realmente puede llegar a serlo, pero a nivel macro, los números no salen, y el balance resulta negativo. Sólo podemos hablar de déficit, no de fuentes inagotables. No, en suma, de una fuente de energía ecológica. O, lo que es lo mismo: en la actualidad, las prácticas de explotación de la biomasa forestal están provocando un deterioro ambiental importante por la enorme cantidad de suelo que requiere, lo que en modo alguno puede considerarse sostenible, advierten un reciente informe de Amigos de la Tierra.

La biomasa no es una energía renovableEs cierto que la biomasa se considera energía renovable no convencional, como la eólica, la solar, la geotérmica, si bien se diferencia de ellas en algo fundamental: su abuso la convierte en no renovable, según advierte el citado informe, elaborado por la Universidad de Viena, que revela la necesidad de limitar su uso como fuente de energía.

“Quemando tierra”, elocuente título del trabajo, concluye que el concepto de biomasa se debe redefinir para que su uso no siga proyectándose como respuesta a un erróneo concepto de que se trata de energía renovable. Simplemente, porque no lo es, ya que implica un uso de tierras cultivables y forestales inasumible si se busca la sostenibilidad.

De acuerdo con el informe, su utilización masiva impide poder considerar que la biomasa sea una fuente de energía renovable. En palabras de Alodia Pérez, responsable del área de Recursos Naturales y Residuos de Amigos de la Tierra, su uso sólo en Europa ya es desmesurado:

De no establecerse topes y criterios en su definición, la biomasa seguirá implicando un uso excesivo de tierras cultivables y forestales (…). El uso de recursos naturales por parte de Europa ya es desmesurado, no podemos poner en marcha políticas y actuaciones que sigan este camino. El suelo es un claro ejemplo: Europa necesita tres veces su superficie para producir los productos y la energía de su consumo actual. Es imprescindible medir el uso de nuestros recursos y poner límites al mismo.

La biomasa no es una energía renovable
Sólo restringiendo su uso de un modo respetuoso con el equilibrio del ecosistema se garantizará podrá considerarse una fuente de energía renovable, lo que supondría grandes restricciones. “Si duplicara en 2030 su uso actual, sería necesario emplear el terreno equivalente a las superficies de Suecia y Polonia para aportar cultivos y material forestal”, concluye el estudio.

Un uso más razonable

La obtención de la madera para uso a nivel europeo significa importarla en ingentes proporciones, al tiempo que su utilización para calefacción y electricidad ya supone la huella más elevada de suelo en Europa, con cerca de 30 millones de hectáreas de bosque en 2010. Las previsiones apuntan que sean 40 en 2030, y si toda la madera procediera de Europa, supondría un 40 por ciento de su superficie forestal.

La biomasa no es una energía renovable
La biomasa forestal tiene sus limitaciones, y su sostenibilidad es relativa, por lo que sólo se podrá considerar como tal cuando no ejerza presión sobre los usos del suelo o los bosques. Es por ello que, a su vez, su uso ha de venir acompañada de buenas prácticas orientadas hacia la eficiencia y el ahorro energético para evitar el despilfarro.

Dentro de este contexto, sólo podrá considerarse renovable la biomasa que se obtenga exclusivamente de residuos forestales y agrarios, “gestionados de manera sostenible, sin sobrepasar su capacidad de regeneración y sin provocar impactos nuevos”. Plantar para quemar no es sostenible. En resumidas cuentas, la biomasa no es renovable, excepto si se utiliza de un modo mucho más sensato.