La caza furtiva de rinocerontes en Zimbabue
La caza furtiva de rinocerontes es un grave problema que afecta a Zimbabue. Según Morris Mutsambiwa, director de Parques Nacionales y de la Autoridad para la Vida Salvaje, unos 86 cazadores furtivos vinculados a mafias de contrabando internacional han sido detenidos en lo que va de año.

Estos han hecho que un país como Zimbabue haya perdido 200 rinocerontes en tres años, lo que supone casi una cuarta parte de la población de esta especie en ese país africano. Las organizaciones mafiosas campan a sus anchas y algunos agentes locales permiten estas prácticas al aceptar el soborno, herramienta muy utilizada por quienes llevan a cabo estas prácticas tan indeseables.

Ahora mismo en Zimbabue sobreviven 800 rinocerontes, 500 negros y 300 blancos. La mayoría de los que se utilizan para el comercio ilegal están situados al sureste del país y en el valle de Zamezi, al norte. El tráfico de cuernos se produce de forma rápida y silenciosa.

Mutsambiwa quiso hacer una llamada a la ayuda internacional. Comentó que las autoridades medioambientales del país no disponen de medios económicos para garantizar la seguridad e impedir esta práctica. A modo de comparación, quiso poner un ejemplo muy claro. En KwaZulu-Natal (en Sudáfrica) se gastan 3.000 dólares por metro cuadrado y ellos se gastan menos de diez dólares. La diferencia es abismal.