La contaminación del aire es el gran problema de salud pública en Asia
La explosión del uso del automóvil en algunas ciudades de Asia a ha convertido la región en el epicentro de la contaminación global. Ya es, junto a la obesidad, la causa de muerte que más está creciendo en el mundo. En 2010, más de dos millones de personas murieron en Asia de forma prematura a causa de la contaminación del aire.

La mayoría de las muertes por contaminación se deben a las partículas diminutas de hollín que provienen del diésel y los gases emitidos por los vehículos que funcionan con combustibles fósiles. Aunque la contaminación también se nutre de la construcción y la industria. De estas muertes, 1,2 millones ocurrieron en el este de Asia y China, y 712.000 en el sur de Asia, en la India y otros países del entorno.

En todo el mundo, se llegó a una cifra récord de 3,2 millones de personas que murieron al año por la contaminación en 2010. En 2000, fueron 800.000. En la actualidad, esta causa entra, por primera vez, en el top 10 del mundo de la lista de enfermedades mortales. Estos estudios se limitan a los datos que se disponen en las zonas urbanas únicamente. Así que las muertes por esta causa serán aún más.

Hay una clara evidencia de este problema y se debe actuar con urgencia para reducir este riesgo que afecta a la salud pública, especialmente a los niños, ancianos y a los pobres. Nadie escapa del aire contaminado. Los efectos de la contaminación atmosférica en las ciudades asiáticas perdurará durante años: se espera que, en las próximas décadas, los casos de cáncer aumenten exponencialmente.

Diversas enfermedades

La contaminación del aire es el gran problema de salud pública en Asia
El 65% de todas las muertes por contaminación del aire se producen en Asia. La contaminación del aire también contribuye al aumento de las tasas de declive cognitivo, accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos.

Si las cifras de la contaminación del aire se combinan con los de la contaminación en interiores, causadas, entre otras razones, por las cocinas de gasóleo, carbón o madera, se situaría como la segunda mayor causa de muerte en el mundo, sólo detrás de los problemas de presión arterial.