La contaminación del aire mata a los bosques
Se estan empezando a detectar zonas boscosas de Europa y América con diversos síntomas de debilitamiento, incluso con la muerte de muchos arboles. Alguno expertos hablan de la contaminación del aire como principal causante. La conservación de los bosques requiere una gestión sostenible de los mismos y la reducción del impacto causado por la actividad humana.

El término “Waldsterben” (muerte o decadencia de los bosques) surgió en Alemania a principios de los años 80, sus principales síntomas: Pérdida del vigor, decoloración y caída prematura de las hojas, regresión de las raíces y finalmente, la muerte del árbol, tras no poder hacer frente a heladas o enfermedades por la debilidad contraída.

Como posible explicación surgió una compleja mezcla en la que intervenían los efectos tanto de la contaminación del aire, en forma de lluvia ácida, dióxido de azufre, óxido de nitrógeno, déficit de ozono, hidrocarburos, depósito de sustancias nocivas en el suelo, etc.

Ante la degeneración de sus recursos forestales, diversos países de la Europa Central, especialmente Alemania, han implantado un sistema de gestión forestal sostenible y natural conocido como “Dauerwald”. Su idea principal consiste en pensar en la continuidad de los bosques a largo plazo y no en la rentabilidad inmediata, tratando a los bosques como organismos que sólo pueden expresar su vigor y productividad si todas sus partes están sanas. Para ello, es necesario mejorar el clima forestal, los suelos y los bosques en sí mismos.