La contaminación disminuye en Europa y EEUU
La población mundial aumenta. Las economías emergentes crecen: hay que ofrecer productos a la nueva clase media de esos países. Además, esa población en aumento se concentra en las ciudades. Todo ello propicia que aumente la contaminación en países como la India o China. En cambio, en la vieja Europa, con tasas de natalidad bajas y mayor calidad de vida, la contaminación disminuye.

En todo caso, mientras el desarrollo económico esté ligado a un mayor uso de los combustibles fósiles, el incremento en los niveles de contaminación no se podrá evitar.

Uno de los principales contaminantes que se encuentran en la troposfera (la capa más baja de la atmósfera) es el dióxido de nitrógeno. Se ha comprobado desde satélites que, en Europa, este componente está disminuyendo.

La monitorización de la contaminación atmosférica desde el espacio comenzó con el lanzamiento del satélite ERS-2 en 1995 y con su instrumento GOME, diseñado originalmente para medir los niveles de ozono en la atmósfera. Estos estudios continuaron con los sensores SCIAMACHY desde el Envisat, OMI en el satélite Aura de la NASA y GOME-2 en el satélite MetOp de EUMETSAT.

Todos estos satélites y aparatos de medición han comprobado que, en la última década, los niveles de dióxido de nitrógeno han disminuido en Europa y Estados Unidos, pero han aumentado en Oriente Medio y en algunas regiones de Asia.

Esto se puede explicar por dos mecanismos: por un lado, el mayor uso de combustibles fósiles por parte de las economías en desarrollo, que provoca un aumento en los niveles de contaminación; por otra parte, las mejoras tecnológicas (como automóviles menos contaminantes, por ejemplo), responsables de la disminución de los niveles de contaminantes.

Las variaciones en los niveles de contaminantes son sorprendentemente rápidas. Por el momento, los satélites son la mejor forma de medirlas a escala global. Es esencial, por tanto, garantizar que sigan funcionando.

En Estados Unidos, los niveles de dióxido de nitrógeno han experimentado algunas caídas espectaculares, como en las áreas urbanas del estado de California. Los datos tomados desde el aire y sobre el terreno confirman los resultados de los satélites.

Los resultados fueron presentados en la conferencia “Advances in Atmospheric Science and Applications”, celebrada recientemente en Brujas, Bélgica.

En el evento, también se habló de técnicas para la teledetección de gases traza en la atmósfera, para el estudio de nubes, aerosoles y gases de efecto invernadero, y para la monitorización de la calidad del aire. Con todos estos datos, los científicos sabrán con más certeza cuánto contribuyen los gases contaminantes al aumento del cambio climático y al medio ambiente en general.