La contaminación llega a la Antártida
Un grupo de científicos ha descubierto uranio en un trozo de hielo extraído a una profundidad de 133 metros en la llamada meseta Detroit en la Antártida. Esto significa que ya ni tan siquiera allí están a salvo de la contaminación.

Al parecer, estos restos de uranio podrían haber llegado desde Australia, pues las partículas podrían haber sido transportadas por la circulación atmosférica. El proyecto, llamado CASA (Clima de Antártica y Sudamérica), ha sido llevado a cabo por el Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Maine (Estados Unidos), el Instituto Antártico Chileno (INACh) y la Universidad Rio Grande do Sul, Brasil.

Esto fue lo más destacado que se comentó en la nota científica que facilitaron:

La presencia de trazas de uranio que se precipitaron sobre el continente antártico en 1995 es uno de los secretos develados por un trozo de hielo en forma cilíndrica que fue extraído desde una profundidad de 133 metros.

Además de todo esto, es de sobras conocido que el calentamiento global está haciendo que la temperatura aumente cada vez más, lo que está provocando que grandes icebergs se estén deshaciendo.