La contaminación perjudica seriamente tu salud
Se llama esmog, según el DRAE, a la niebla mezclada con humo y partículas en suspensión, propia de las ciudades industriales. La palabra proviene del inglés, en el que se mezclan otros dos términos: smoke y fog (humo y niebla). Si vives en una ciudad grande, sal a las afueras y mírala desde una cierta distancia. Podrás ver el esmog. Es esa especie de seta en forma de niebla que la cubre.

En fin, contaminación de la ciudad que se asienta en periodos en los que no llueve ni corre el viento. No es ninguna noticia que esta sustancia es mala para la salud, pero sí que lo es que este tipo de contaminación puede llegar a producir daños muy graves, incluso irreversibles, en el corazón. Así se desprende de una investigación realizada en un laboratorio que ha logrado la primera prueba de que el esmog puede provocar la muerte celular en el corazón.

Los resultados de este estudio han sido dados a conocer durante las sesiones anuales de la American Heart, organización con sede en Dallas, Estados Unidos, y concluyen que la exposición al ozono que se encuentra a nivel del suelo durante varias semanas aumenta la actividad de una sustancia que desencadena la muerte celular en el órgano que hace que nuestra sangre circule. El ozono (O3) es un gas altamente reactivo que protege al planeta de la radiación del sol (cada vez menos) pero que, cerca del suelo, se convierte en un importante componente del esmog.

Rajat Sethi, científico de la Universidad de Texas, explica que el valor del estudio ha sido probar que la capa de ozono afecta a la disfunción cardíaca mediante la creación de un ambiente controlado. Su hallazgo refuerza anteriores estudios epidemiológicos que relacionaron la contaminación del aire con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Así que quizá habría que colocar carteles a la entrada de las grandes ciudades al estilo de los que se pueden leer en las cajetillas de tabaco: vivir en esta ciudad puede provocar infarto y otras enfermedades cardiovasculares.